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PARTE XIV · Mente, conducta y desarrollo humano

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Percepción y atención: construir una experiencia del entorno

De la transformación de estímulos a una experiencia situada y selectiva

Capítulo 144 · 165 capítulos publicados

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Ejemplo construido. Una persona busca un indicador luminoso entre las luces de un panel. Conoce su posición habitual, pero ese día se ha cambiado la disposición. Mira el área acostumbrada y responde que el indicador está apagado. Otra persona, que recorre el panel, lo encuentra encendido. La luz emitida, la información disponible desde cada posición, la búsqueda y la respuesta son hechos diferentes. El primer error no permite decidir por sí solo si falló la sensibilidad visual, la selección de información o una expectativa sobre el lugar.

Percibir permite organizar información del entorno y del cuerpo en una experiencia utilizable. No es una copia exhaustiva de todas las propiedades físicas ni una invención desligada de ellas. Los sistemas sensoriales transforman señales bajo condiciones definidas; la atención, la experiencia previa y la acción intervienen en qué información se obtiene y cómo se usa. Para explicar un resultado hay que distinguir esas operaciones y comprobar qué alternativas lo producen.

144.1. Receptores y transformación de señales#

Un estímulo es una condición física o química que puede influir en un sistema sensorial. Luz, variaciones de presión, deformación de tejido y moléculas son ejemplos de condiciones distintas. No existe un órgano que reciba directamente «el mundo» en toda su extensión: cada sistema responde a ciertos cambios, dentro de un rango y mediante mecanismos específicos. Lo que un instrumento puede detectar y lo que una persona puede percibir tampoco coinciden necesariamente.

Un receptor sensorial es una célula o terminación especializada, con tejidos asociados cuando corresponde, que participa en transformar el estímulo en actividad del sistema nervioso. El término no significa aquí sólo la proteína receptora de un neurotransmisor definida en el capítulo 143. La transducción sensorial es esa transformación inicial. No consiste en convertir la materia de un objeto en una representación que viaja entera hacia el cerebro.

El capítulo de somatosensibilidad presentado por Patrick Dougherty, con contenido de Chieyeko Tsuchitani, describe transducción mecánica y respuestas de distintas terminaciones. La deformación puede cambiar el funcionamiento de canales y producir un potencial graduado; bajo las condiciones apropiadas se generan impulsos en la vía aferente. La señal inicial y los potenciales de acción no son el mismo fenómeno ni deben representarse con amplitudes idénticas.

En visión, la luz interactúa con fotopigmentos de los fotorreceptores de la retina, el tejido nervioso sensible a luz situado en el ojo. La retina ya contiene circuitos de procesamiento. El capítulo de procesamiento visual presentado por Valentin Dragoi, con contenido de Tsuchitani, explica cómo la actividad se transforma entre células antes de salir por axones de células ganglionares. No es una pantalla que otra parte del cerebro mira desde dentro.

La modalidad sensorial designa un ámbito de sensibilidad, como visión, audición o tacto. Dentro de él existen propiedades diferenciadas: localizar un contacto, detectar vibración y reconocer una forma no son tareas idénticas. La posición y movimiento del cuerpo se relacionan con la propiocepción; señales de condiciones internas se estudian bajo el término interocepción. La división tradicional en cinco sentidos resulta insuficiente para describir todas estas funciones.

Un campo receptivo es el conjunto de posiciones o condiciones del estímulo en las que cambia la respuesta de una célula o elemento definido. En sensibilidad cutánea puede expresarse como un área de piel; en visión, como una región del campo visual con propiedades adicionales. Hay que especificar de quién es el campo y cómo se midió. Un capítulo sobre procesamiento somatosensorial relaciona campos receptivos y organización espacial. El mapa nervioso no es una reproducción a escala del tamaño de las partes corporales.

La adaptación sensorial consiste en cambios de respuesta durante o después de una condición de estimulación. Algunas terminaciones responden especialmente a cambios; otras mantienen actividad ante ciertos estímulos sostenidos. Disminuir una respuesta no prueba que el estímulo haya desaparecido. Tampoco implica que toda adaptación sea habituación aprendida, fenómeno que se tratará en el capítulo 145.

Ejemplo construido. Un sensor de referencia registra una fuerza constante mientras la actividad de una terminación disminuye después del comienzo. Si ambas medidas son válidas, no hay contradicción: describen fuerza aplicada y respuesta biológica. Para explicar el descenso se investigan propiedades del receptor y de los tejidos, además de la estabilidad del registro. No se deduce que la persona haya tomado una decisión consciente de dejar de sentir.

El umbral de detección se define mediante una tarea y un criterio de desempeño, por ejemplo la intensidad asociada a cierta proporción de respuestas correctas. No es siempre una frontera fija por debajo de la cual nunca sucede nada y por encima de la cual se percibe todo. Duración, contexto, variación del sistema y forma de preguntar influyen en la medición. Un número sin protocolo no describe una capacidad sensorial completa.

La psicofísica estudia relaciones entre condiciones de estimulación y respuestas perceptivas o conductuales. Para medirlas conviene controlar qué estímulo se presenta, en qué momento y qué respuesta se solicita. Preguntar si se detectó algo no es lo mismo que pedir comparar dos intensidades o identificar una dirección. Cada procedimiento conserva unas dimensiones y deja otras sin examinar.

144.2. Integración sensorial y contexto#

Los sistemas sensoriales aportan información que puede relacionarse. Ver y oír un objeto, tocarlo y sentir la posición de la mano permiten estimar propiedades desde vías diferentes. La integración multisensorial describe cómo señales de modalidades distintas influyen en una estimación o experiencia. No exige que todas se fusionen siempre ni que una modalidad domine en cualquier tarea.

Antes de combinar información importa si las señales parecen pertenecer a una misma fuente. Una luz y un sonido cercanos en tiempo pueden proceder del mismo evento o de objetos independientes. Su coincidencia no basta para resolverlo de manera infalible. Ubicación, sincronía y estructura aportan información pertinente. Atribuir una fuente es parte del problema perceptivo; no requiere necesariamente una deliberación consciente explícita.

El estudio de Körding y colaboradores sobre inferencia causal multisensorial formuló un modelo que considera fuente común o fuentes diferentes y contrastó predicciones en tareas de localización audiovisual. El modelo formaliza condiciones de integración y separación. Su ajuste no demuestra que toda percepción sea óptima ni que el cerebro ejecute conscientemente las ecuaciones utilizadas por el investigador.

La fiabilidad de una señal puede expresarse como su variabilidad bajo condiciones comparables. Una estimación más dispersa aporta menos precisión, aunque su media pueda ser correcta. Precisión y ausencia de sesgo siguen siendo distintas, como en metrología. Combinar señales sólo mejora una estimación bajo ciertas condiciones: depende de que representen la misma variable, de sus errores y de las relaciones entre ellos.

Ejemplo construido. Un modelo recibe dos estimaciones independientes de una misma posición, medidas en centímetros respecto al mismo origen. Una tiene varianza de 1 cm² y otra de 4 cm², sin sesgo. Entre combinaciones lineales cuyos pesos suman uno, la que minimiza varianza asigna pesos 0,8 y 0,2. Si las estimaciones observadas son 10 cm y 14 cm, resulta 10,8 cm. Es una deducción estadística bajo supuestos, no una medida de lo que una persona percibe.

Para comprobar el mínimo, sea w el peso de la primera estimación y 1 − w el de la segunda, ambos sin unidades y entre cero y uno. Su varianza, en cm², es w² + 4(1 − w)² = 5(w − 0,8)² + 0,8. El término cuadrado no puede ser negativo: el mínimo se alcanza en w = 0,8. La varianza combinada de ese modelo es 0,8² × 1 + 0,2² × 4 = 0,8 cm². El cálculo utiliza independencia de errores y pesos fijados para esas varianzas. Si ambas señales comparten un error sistemático, promediarlas no lo elimina. Si describen objetos diferentes, combinar sus posiciones puede producir una estimación de un objeto inexistente. Es preciso resolver qué se está estimando antes de celebrar una reducción de dispersión.

Una respuesta verbal puede reflejar integración perceptiva, cambio de estrategia o criterio de respuesta. El trabajo de van der Groen y colaboradores sobre influencia del tacto en visión utilizó comparaciones entre dos intervalos para estudiar detección de una trama visual mientras se exploraba una trama táctil. Encontró diferencias según concordancia de orientación. Este resultado corresponde a tareas y estímulos definidos; no establece que tocar cualquier objeto mejore siempre la visión.

El contexto incluye otras señales presentes, condiciones corporales, instrucciones y conocimiento pertinente. Una propiedad del objeto no es idéntica a la estimulación que llega a un receptor: iluminación, distancia y posición alteran ésta. Para reconocer un objeto a través de cambios, la percepción necesita relaciones y regularidades. La estabilidad de la experiencia no requiere que el patrón sensorial permanezca igual en todas las situaciones.

Ejemplo construido. Una pieza rectangular produce distintas proyecciones al girarla. Una proyección estrecha puede corresponder a una pieza estrecha vista de frente o a otra más ancha vista oblicuamente. La imagen aislada no determina todas las dimensiones del objeto. Moverlo, cambiar de posición o tocarlo añade información que permite discriminar hipótesis. La interpretación inicial puede ser razonable y requerir revisión.

Integrar no significa perder toda información sobre el origen. Una persona puede distinguir que algo se ve de un modo y se siente de otro. También puede advertir una incompatibilidad que indique dos fuentes diferentes. La investigación necesita comprobar qué se pregunta y qué medidas se observan: coincidencia entre respuestas no prueba que todas las modalidades hayan quedado convertidas en una sola representación.

144.3. Atención selectiva y límites de procesamiento#

La atención comprende procesos que priorizan información, operaciones o metas frente a otras posibilidades. La atención selectiva favorece parte de la información disponible; la sostenida se refiere a mantener participación en una tarea a lo largo del tiempo. Son dimensiones de estudio, no objetos que una persona pueda repartir siempre en cantidades fijas como monedas.

La selección puede estar guiada por una meta o por propiedades de una señal. Buscar el indicador concreto del panel orienta hacia su posición y aspecto; un cambio inesperado puede atraer atención. La saliencia expresa cuánto destaca una señal en unas condiciones. Un color no es saliente por naturaleza en cualquier fondo, y algo destacado físicamente puede pasar inadvertido si la tarea favorece otras propiedades.

Dirigir la mirada y atender no son idénticos. La fijación sitúa información en una zona determinada del campo visual, pero no garantiza examinar todas sus propiedades ni conservarlas. Una persona puede mantener los ojos orientados hacia un panel y priorizar una parte de su contenido. Medir mirada informa sobre acceso y exploración; atribuir atención exige considerar tarea y otras medidas.

El experimento de Simons y Chabris publicado en 1999 pidió contar pases de un equipo en vídeos donde aparecía un evento inesperado. Muchos participantes no lo comunicaron, y la proporción dependió de condiciones como la tarea, el vídeo y el evento. El estudio mostró límites de detección durante una actividad definida. Sus porcentajes no son una constante de atención humana ni una estimación de cuántos hechos de la vida cotidiana dejamos de percibir.

La ceguera por falta de atención nombra la ausencia de detección consciente de un elemento visible mientras se atiende a otra tarea. No significa una lesión del órgano visual ni que la persona sea descuidada en toda situación. La ceguera al cambio se refiere a no advertir una diferencia entre escenas o momentos. Son problemas relacionados, pero no idénticos: uno puede implicar un evento nuevo y otro comparar información a través del tiempo.

Interpretar un informe negativo requiere cuidado. «No lo vi» puede recoger ausencia de experiencia, dificultad para recuperarla, incertidumbre o una interpretación de la pregunta. Los diseños intentan distinguir esas posibilidades, aunque una única respuesta rara vez las resuelve. El trabajo de atención y el de memoria se conectan sin convertirse por ello en la misma función.

Ejemplo construido. Dos personas revisan el mismo panel. Una cuenta cuántos indicadores cambian y otra busca si alguno presenta un símbolo determinado. Que sus errores sean distintos puede reflejar metas diferentes. Para atribuirlo a una capacidad general habría que comparar desempeño bajo tareas equivalentes, con condiciones controladas y un rango suficiente de situaciones. La diferencia inicial aporta una pregunta, no un diagnóstico.

Hacer dos tareas a la vez puede introducir competencia y costes de coordinación. Su magnitud depende de qué operaciones comparten, del grado de práctica y de las condiciones. No hay una regla universal según la cual el rendimiento se divide exactamente por dos. A veces se alternan operaciones que parecen simultáneas; en otros casos parte del procesamiento puede coincidir en el tiempo. Medir tiempos y errores ayuda a distinguir resultados de impresiones.

Los límites de procesamiento son relevantes para diseñar información. Un aviso debe poder distinguirse dentro de la tarea real, no sólo verse cuando se presenta aislado. Añadir avisos puede crear competencia en vez de resolverla. La evaluación requiere situaciones representativas y medidas de detección, comprensión y respuesta. Su eficacia no se deduce del brillo, del tamaño o del entusiasmo de quien diseñó el panel.

El conocimiento previo puede facilitar selección pertinente y también orientar hacia una ubicación que dejó de ser válida. La experiencia no elimina toda sorpresa. En el ejemplo inicial, una búsqueda aprendida era útil bajo una organización anterior y necesitaba actualización. Explicar el fallo mediante esa relación permite comprobar modificaciones sin convertirlo en defecto permanente de la persona.

144.4. Expectativas, ilusiones y percepción activa#

Una expectativa es una anticipación sobre lo que puede ocurrir o encontrarse. Puede relacionarse con aprendizaje y contexto sin formularse como una frase consciente. Ayuda a orientar búsqueda e interpretar información incierta, pero no garantiza acertar. Si el entorno cambia, una regularidad antes útil puede favorecer una respuesta equivocada. Su influencia puede actuar sobre selección, experiencia o decisión; distinguirlas es una cuestión empírica.

Los términos procesamiento ascendente y descendente describen, de manera general, influencias desde entradas sensoriales y desde conocimiento, metas o estados previos. No representan dos corrientes totalmente separadas ni una disputa entre realidad y fantasía. Los circuitos del capítulo 143 permiten interacciones recurrentes. Utilizar estos nombres no identifica automáticamente una ruta concreta ni un mecanismo único.

Una ilusión perceptiva es una experiencia que difiere de alguna propiedad o relación del estímulo definida mediante medición. Para demostrarla deben indicarse cuál propiedad se compara y cómo se mantiene. No implica necesariamente que el sistema funcione mal en general. Las mismas regularidades que ayudan en muchas condiciones pueden producir resultados particulares con una configuración diseñada para ponerlas a prueba.

Ejemplo construido. Dos áreas de una pantalla reciben exactamente el mismo valor digital de gris, pero aparecen sobre fondos distintos. Puede examinarse si se juzgan iguales mediante una tarea definida. Igual valor digital no garantiza por sí solo igual luminancia emitida en cualquier pantalla: calibración y condiciones de presentación importan. Si se pretende estudiar contexto visual, hay que separar esos efectos instrumentales de las diferencias de experiencia.

La luminancia es una magnitud fotométrica de luz emitida o reflejada en una dirección por unidad de área proyectada; se expresa en candelas por metro cuadrado, cd/m². La claridad o brillo experimentados son propiedades perceptivas y no se identifican sin más con esa magnitud. La relación depende de otras condiciones. Nombrar «el mismo gris» puede referirse a un código, una medida física o una apariencia; cada afirmación exige una comparación diferente.

Una ilusión no demuestra que toda percepción sea falsa ni que cualquier interpretación sea igualmente válida. Precisamente puede estudiarse porque existen condiciones controladas y resultados contrastables. Tampoco un mecanismo capaz de reproducir el efecto demuestra que sea el único que actúa. Los modelos deben explicar variaciones y alternativas, además de una imagen llamativa.

La percepción activa reconoce que las acciones modifican la información que llega. Mover ojos, cabeza o manos cambia entradas y permite explorar. En la pieza rectangular del ejemplo anterior, obtener otra vista discrimina hipótesis que una proyección no resolvía. Actuar no sólo sigue a percibir: puede formar parte del proceso por el que se obtiene información útil para actuar de nuevo.

La exploración tiene costes y depende de la tarea. No siempre conviene examinar todas las posibilidades con igual detalle. Una decisión puede necesitar cierta propiedad y dejar otras sin resolver. Una inspección de orientación no equivale a una medida de dimensiones, y reconocer la pieza no garantiza detectar un defecto pequeño. El criterio de éxito debe coincidir con la finalidad de la exploración.

La confianza puede acompañar una experiencia sin medir directamente su exactitud. Una persona puede estar segura de haber visto el indicador apagado porque no encontró la señal esperada; otra puede detectar luz y dudar de su significado. La calibración de confianza compara esos juicios con resultados bajo criterios definidos. No se obtiene atribuyendo sinceridad a una seguridad expresada ni suponiendo que toda duda significa peor percepción.

Las expectativas forman hipótesis que pueden corregirse mediante nueva información. En investigación se necesita distinguir el efecto de anticipar una señal y el de querer responder de cierto modo. La influencia de una instrucción puede cambiar la búsqueda o simplemente el criterio para comunicar una detección. Para examinar esa diferencia conviene seguir también falsas alarmas y omisiones.

144.5. Diferencias entre señal, experiencia e interpretación#

La señal física es una condición medida o controlada; la experiencia perceptiva, cómo se presenta algo para quien lo percibe; la interpretación, qué significado o causa le atribuye. La respuesta comunicada proporciona evidencia sobre la experiencia y las decisiones, pero no permite observarlas sin mediación. Ver una luz, identificarla como aviso y decidir responder son operaciones relacionadas que pueden disociarse.

En una tarea de detección con señal presente o ausente y respuesta «sí» o «no», existen cuatro resultados: detección correcta, omisión, falsa alarma y rechazo correcto. La exposición metodológica de Stanislaw y Todorov sobre teoría de detección de señales distingue discriminación y criterio de respuesta. «Señal ausente» significa ausencia del elemento definido para la tarea; pueden seguir existiendo ruido físico y actividad nerviosa.

El criterio de respuesta es la regla o nivel de evidencia utilizado para responder. La sensibilidad, en este marco, describe capacidad para distinguir clases de estímulo, y no disposición a decir que se encontró una señal. Una tasa mayor de detecciones correctas puede acompañarse de más falsas alarmas. Contar sólo detecciones no permite decidir si mejoró discriminación o cambió el criterio.

Ejemplo construido. Un modelo de detección recibe una puntuación de evidencia entre uno y cuatro. No son voltajes ni medidas reales de personas. En cien ensayos con señal, las puntuaciones uno, dos, tres y cuatro aparecen 10, 20, 40 y 30 veces. En cien sin señal aparecen 30, 40, 20 y 10 veces. Las distribuciones se mantienen fijas: en este modelo sólo se cambia la regla de respuesta.

Si se responde «sí» con puntuación tres o cuatro, hay setenta detecciones correctas, treinta omisiones, treinta falsas alarmas y setenta rechazos correctos. Si se exige cuatro, hay treinta detecciones correctas, setenta omisiones, diez falsas alarmas y noventa rechazos correctos. Disminuyen falsas alarmas y también detecciones. El cambio deriva del criterio, no de una mejora de la información que alimenta el modelo.

Figura 144.1 — La misma evidencia produce respuestas distintas al cambiar el criterio

Con evidencia fija, exigir cuatro en vez de tres reduce detecciones de setenta a treinta y falsas alarmas de treinta a diez, sobre cien ensayos de cada condición

Ejemplo construido. Al cambiar sólo el criterio aparecen menos falsas alarmas y más omisiones. La capacidad de distinguir las dos distribuciones no ha cambiado; evaluar el resultado requiere ambos tipos de error y sus consecuencias

Si los costes de omitir una señal y de emitir una falsa alarma son distintos, puede preferirse una regla u otra sin cambiar sensibilidad. En situaciones reales, estos costes y las frecuencias de señales deben justificarse. El ejemplo no indica qué regla es adecuada para una tarea concreta. Muestra por qué una decisión exige algo más que un porcentaje de respuestas correctas aislado.

Comparar personas sólo por aciertos puede confundir sensibilidad y estrategia. Tampoco restar automáticamente la tasa de falsas alarmas a la de detecciones produce una medida universal libre de criterio. Los modelos de detección tienen supuestos que deben examinarse antes de interpretar índices. Aquí basta conservar resultados y reglas explícitos; no se presupone una distribución normal de puntuaciones.

La experiencia puede ser real para quien la tiene y no corresponder a la causa que atribuye. Sentir un contacto no identifica automáticamente qué objeto lo produjo; percibir un sonido no determina que proceda del aparato esperado. Respetar el informe requiere distinguirlo de la comprobación de una causa externa. La discrepancia entre informes no autoriza, por sí sola, a concluir engaño o incapacidad general.

El panel inicial permite reunir las distinciones: primero se mide o controla la luz; después se comprueba acceso, búsqueda y detección; finalmente se estudian significado atribuido y respuesta. Mejorar la señal, cambiar la organización o revisar instrucciones puede actuar sobre pasos distintos. La explicación de percepción y atención gana precisión cuando conserva qué se observó, cómo se midió y qué hipótesis sigue abierta.

Preguntas de transferencia#

Un estímulo permanece y la respuesta del receptor disminuye. ¿Es una contradicción?#

Mostrar respuesta razonada

Se miden variables diferentes. La adaptación puede modificar la respuesta ante una condición sostenida. Deben comprobarse la estabilidad del estímulo y del registro antes de atribuir el cambio a un mecanismo biológico. No se deduce una decisión consciente de ignorarlo.

Combinar dos sentidos reduce la variabilidad. ¿Garantiza una estimación correcta?#

Mostrar respuesta razonada

La mejora del modelo exige que ambas señales representen la misma variable y cumplan los supuestos sobre errores. Un sesgo común puede persistir y señales de fuentes distintas pueden combinarse indebidamente. Menor varianza no demuestra ausencia de sesgo ni identificación correcta del objeto.

Una persona mira el lugar donde aparece un evento y no lo comunica. ¿Se ha demostrado que miente?#

Mostrar respuesta razonada

La mirada no garantiza selección y detección de todas las propiedades. También hay que examinar recuperación, interpretación de la pregunta y criterio de respuesta. Un informe negativo plantea alternativas que requieren evidencia; no identifica por sí solo una intención.

Cambiar una regla reduce las falsas alarmas de treinta a diez. ¿Mejoró la sensibilidad?#

Mostrar respuesta razonada

En el modelo, las distribuciones de evidencia permanecen fijas y las detecciones también bajan de setenta a treinta. Cambió el criterio. Valorar la decisión exige considerar omisiones, falsas alarmas, frecuencias y consecuencias; no se demuestra mejor discriminación contando sólo un tipo de resultado.

Fuentes y lecturas del capítulo#

  • Patrick Dougherty, con contenido de Chieyeko Tsuchitani. Somatosensory Systems, sección 2, capítulo 2 de Neuroscience Online, revisión de 19 de octubre de 2020. Consultadas transducción, terminaciones y adaptación. No se utilizan procedimientos clínicos de la página como instrucciones de exploración personal.
  • Valentin Dragoi, con contenido de Chieyeko Tsuchitani. Visual Processing: Eye and Retina, sección 2, capítulo 14, revisión de 15 de julio de 2026. Consultadas retina y transformaciones entre células; no se adoptan cifras generales de recuento celular ni consejos de corrección óptica.
  • Patrick Dougherty, con contenido de Chieyeko Tsuchitani. Somatosensory Processes, sección 2, capítulo 5, revisión de 17 de agosto de 2026. Consultados campos receptivos, mapas y convergencia de información. La organización anatómica no se interpreta como prueba de una experiencia completa localizada en un punto.
  • Konrad P. Körding, Ulrik Beierholm, Wei Ji Ma, Steven Quartz, Joshua B. Tenenbaum y Ladan Shams. Causal Inference in Multisensory Perception, PLOS ONE 2(9), e943, 2007. Consultados planteamiento, hipótesis de fuente común y tareas de localización audiovisual. El ejemplo de pesos y varianzas es una deducción propia, sin atribuirla a datos del estudio. DOI: 10.1371/journal.pone.0000943.
  • Onno van der Groen, Erik van der Burg, Claudia Lunghi y David Alais. Touch Influences Visual Perception with a Tight Orientation-Tuning, PLOS ONE 8(11), e79558, 2013. Consultados resumen, procedimiento y discusión del experimento 1. Se usa la relación condicionada entre concordancia y detección, sin certificar una localización cerebral exclusiva a partir de la conducta. DOI: 10.1371/journal.pone.0079558.
  • Daniel J. Simons y Christopher F. Chabris. Gorillas in our midst: sustained inattentional blindness for dynamic events, Perception 28, 1059–1074, 1999; copia ofrecida por el autor. Consultados método, resultados y discusión del experimento principal. Las condiciones y exclusiones se conservan como límites; no se convierte un porcentaje de laboratorio en constante universal. DOI: 10.1068/p281059.
  • Harold Stanislaw y Natasha Todorov. Calculation of signal detection theory measures, Behavior Research Methods, Instruments, & Computers 31(1), 137–149, 1999. Consultado panorama inicial de tareas, sensibilidad y criterio. Las frecuencias discretas son propias y construidas; no se atribuyen a participantes ni se ajusta un índice bajo supuestos gaussianos no establecidos. DOI: 10.3758/BF03207704.

Bibliografía de la parte XIV · Bibliografía general

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