PARTE XXXVI · Energía y sistemas energéticos
407
Almacenamiento y vectores energéticos
Guardar energía es convertirla, esperar y recuperarla bajo límites de potencia, tiempo y seguridad
En este capítulo
Al mediodía, una instalación solar puede producir más electricidad de la que una clínica necesita; al anochecer, la demanda de refrigeración, iluminación y equipos continúa. El problema no se resuelve diciendo que la energía solar «está ahí»: hay que desplazarla en el tiempo, reducir o mover parte de la demanda, intercambiarla con otra red o usar un portador que pueda conservarse. Una batería puede devolver electricidad en minutos u horas; un depósito puede guardar agua caliente; un embalse puede desplazar agua y potencia; el hidrógeno puede conservar energía química durante periodos largos y alimentar usos que no aceptan fácilmente un cable.
Almacenar energía significa cargar un sistema en un momento y recuperar parte de lo almacenado en otro. Un vector energético es un portador que transporta o entrega energía y que tuvo que producirse a partir de una fuente o de otro portador; la electricidad, el hidrógeno, el amoníaco y un combustible sintético pueden cumplir esa función. Ninguno es una fuente primaria por el hecho de ser almacenable. El IPCC explica que el almacenamiento puede incluir electricidad, calor, frío y combustibles gaseosos o líquidos, y que el hidrógeno puede servir para electricidad, calor, transporte, industria y almacenamiento de larga duración.
El capítulo 402 definió cadenas, potencia, demanda y servicios; el 406 trata cómo la red mantiene equilibrio, frecuencia, protecciones y reservas. Este capítulo no sustituye al operador de red ni ofrece instrucciones para construir baterías, presurizar gases o modificar una instalación. El capítulo 408 tratará servicios de calor, aislamiento, recuperación y bombas de calor; aquí el calor almacenado se estudia como forma de desplazar energía, no como un manual de eficiencia térmica. La pregunta guía es: ¿qué se desplaza, durante cuánto tiempo y con qué pérdidas, materiales, riesgos y responsabilidades cuando una tecnología almacena energía o la convierte en un vector?
407.1. Almacenar energía y desplazar demanda#
Un almacén energético tiene, como mínimo, una entrada de carga, un estado interno y una salida de descarga. Puede guardar energía potencial gravitatoria, energía química, calor sensible o latente, aire comprimido, momento mecánico o campos eléctricos. La carga y la descarga suelen requerir conversiones; por eso la energía recuperada es menor que la introducida. La eficiencia de ida y vuelta puede expresarse como
Hay que separar potencia y energía. La potencia de carga o descarga dice cuán rápido opera el dispositivo; la energía almacenada dice cuánto puede entregar antes de vaciarse. Un sistema de mucha potencia y poca energía puede responder a una perturbación breve; uno de mucha energía y potencia moderada puede cubrir una noche, una semana o una estación según su escala. Aumentar una capacidad no aumenta automáticamente la otra. En decisiones de red, ambas deben compararse con el perfil de demanda y el servicio que se desea proteger.
La duración es una relación entre energía utilizable y potencia de descarga en una condición determinada. No es una propiedad absoluta del dispositivo: cambia si se limita la profundidad de descarga, si varía la temperatura, si hay degradación o si se reserva capacidad para emergencias. Un almacenamiento que funciona bien para suavizar fluctuaciones rápidas puede ser inadecuado para un déficit estacional. La discusión del IPCC sobre almacenamiento en redes bajas en carbono distingue servicios de balance, gestión de red y desplazamiento entre tiempos y lugares, no una sola función llamada «respaldo».
Guardar energía tampoco es la única forma de ajustar una demanda. Una fábrica puede mover una operación no crítica; una vivienda puede precalentar agua; un vehículo conectado puede cargar en horas de menor congestión; una red puede importar electricidad; un edificio puede aprovechar su masa térmica. Esas opciones tienen costos, límites de confort, efectos distributivos y necesidades de control. Llamar «almacenamiento» a todo desplazamiento confunde un tanque o batería con una decisión de uso. La respuesta debe indicar quién puede cambiar el horario y quién soporta la interrupción.
La red impone una frontera importante. Un sistema de almacenamiento detrás del contador puede reducir la potencia comprada, pero no elimina las restricciones del alimentador ni garantiza continuidad si faltan protecciones, control o mantenimiento. Un almacenamiento conectado a la red puede prestar regulación, reserva, arbitraje temporal o capacidad local, pero cada servicio requiere una señal, permisos, medición y coordinación. El capítulo 406 estudiará esos mecanismos. Aquí se pregunta qué servicio se pretende y qué infraestructura adicional permite que el almacenamiento lo entregue.
El estado de carga es una estimación del contenido disponible, no una lectura perfecta de una sustancia. En baterías depende de tensión, corriente, temperatura e historial; en un embalse, de volumen, nivel, caudal y reglas hidráulicas; en un depósito térmico, de temperatura y distribución; en hidrógeno, de masa, presión y temperatura. Los sensores y modelos tienen incertidumbre. Si una decisión crítica depende de una reserva, hay que declarar el margen, el método de medición y la capacidad que queda después de pérdidas.
Almacenar introduce riesgos y obligaciones. Una batería puede calentarse y, si fallan controles o barreras, incendiarse; un depósito puede liberar presión; un embalse puede afectar aguas abajo; un tanque térmico puede causar quemaduras o congelación; el hidrógeno puede escapar y formar mezclas inflamables. La seguridad depende de diseño, sitio, ventilación, detección, separación, procedimientos, formación, regulación y respuesta de emergencia. Un rendimiento alto no compensa una protección incompleta. Tampoco basta llamar «verde» a un vector para resolver su exposición.
407.2. Baterías y almacenamiento electroquímico#
Una batería recargable convierte electricidad en energía química durante la carga y vuelve a convertir parte de ella en electricidad durante la descarga. Una celda contiene electrodos, electrolito, separadores, colectores y una envolvente; muchas celdas se agrupan en módulos y sistemas con electrónica de potencia, refrigeración, sensores y gestión. El Departamento de Energía de Estados Unidos explica esta conversión química y el papel del circuito externo. Una batería no es una caja pasiva: su estado depende de reacciones, temperatura, corriente y envejecimiento.
Las químicas difieren en densidad, potencia, costo, vida cíclica, temperatura, seguridad, disponibilidad de materiales y posibilidad de reciclaje. Litio-ion es una familia, no una química única; también existen plomo-ácido, sodio, níquel y baterías de flujo, entre otras. Una batería de flujo puede separar potencia —relacionada con el equipo electroquímico— y energía —relacionada con el volumen de electrolito—, mientras que una batería compacta para un vehículo prioriza masa y volumen. Comparar «una batería» sin especificar química y uso oculta más de lo que aclara.
La gestión del sistema limita la batería para protegerla. Sensores de tensión y temperatura, balanceo de celdas, límites de corriente, control de carga, refrigeración y desconexión evitan operar fuera de condiciones permitidas. La capacidad disponible disminuye con ciclos, tiempo, temperatura, profundidad de descarga y régimen de carga. La degradación no es una fecha única de caducidad; es una trayectoria que debe medirse y modelarse. Un sistema puede seguir operando con menor capacidad, pero cambiar el servicio que presta.
La potencia rápida tiene un costo físico. Cargas y descargas intensas generan calor y aceleran ciertas reacciones; el frío puede reducir potencia y aumentar resistencia. Una batería dimensionada para responder en segundos puede no ser la opción más materialmente eficiente para guardar energía durante días. La especificación debe incluir potencia continua y de corta duración, energía útil, temperatura, tasa de degradación, reserva de seguridad, disponibilidad y mantenimiento. La etiqueta de capacidad nominal no describe el servicio entregado en una red real.
La seguridad electroquímica exige barreras en varias escalas: celda, módulo, envolvente, recinto, separación, detección y respuesta. Un evento térmico en una celda puede propagarse si no se limita; la respuesta depende de química, diseño, ventilación, acceso y procedimientos locales. Este texto no prescribe distancias ni agentes de extinción: deben definirse por normas, autoridad competente, fabricante y evaluación del sitio. La responsabilidad no termina con instalar el equipo; incluye formación, inspección, comunicación a emergencias, gestión de fin de vida y registro de incidentes.
Los materiales conectan la batería con minería, refinado, fabricación, transporte y reciclaje. La demanda de litio, níquel, cobalto, manganeso, grafito, cobre y otros materiales depende de química y escala, mientras que la disponibilidad comercial depende también de cadenas de suministro y capacidad de procesamiento. La IEA estudia baterías, minerales y transiciones seguras, pero sus escenarios no son garantías. Sustituir una química puede reducir exposición a un material y aumentar masa, volumen, agua industrial o dificultad de reciclaje.
El final de vida requiere distinguir reutilización, reparación, recuperación de materiales y disposición de residuos. Una batería retirada de un vehículo puede conservar capacidad para un servicio estacionario, pero su historial, seguridad, diagnóstico y responsabilidad cambian. El reciclaje necesita recolección, separación, procesos y mercados; no todo material se recupera con igual calidad. La recomendación debe prevenir incendios durante transporte y almacenamiento temporal, proteger trabajadores y documentar la cadena. «Reciclable» describe una posibilidad técnica, no prueba que exista un sistema operativo y accesible.
407.3. Bombeo, almacenamiento térmico y otras formas#
El bombeo hidroeléctrico almacena energía elevando agua a un reservorio superior y la recupera haciéndola pasar por turbinas hacia un nivel inferior. La guía del Departamento de Energía explica que el mismo sistema puede bombear cuando la demanda es baja y generar cuando se necesita. El agua no es una nueva fuente primaria en este ciclo: es el medio que permite cambiar electricidad por energía potencial gravitatoria. Bombeo y generación tienen pérdidas, límites de caudal, tiempos de arranque, restricciones de nivel y condiciones ambientales.
El bombeo exige dos volúmenes, desnivel, obras, conexión eléctrica y un sitio con geología, agua y permisos apropiados. Puede ofrecer larga duración y potencia elevada, pero su construcción modifica territorio, ecosistemas y usos del agua. Un proyecto nuevo no debe justificarse solo por capacidad de almacenamiento: se revisan alternativas, seguridad de presas, sequía, sedimentos, derechos de agua, comunidades y mantenimiento. Un embalse convencional que genera con afluencia natural no es idéntico a un sistema reversible; la contabilidad energética y la función de cada uno difieren.
El almacenamiento térmico conserva calor o frío en agua, sales fundidas, materiales sólidos, cambio de fase o masa de edificios. Puede entregar el calor directamente a una carga, o convertirlo otra vez en electricidad, con pérdidas adicionales. El DOE presenta agua, sales y otros materiales como medios térmicos. Para un edificio o proceso que necesita calor, guardar calor cerca del uso puede evitar una doble conversión eléctrica; generar electricidad después exige una máquina térmica y una frontera distinta.
El almacenamiento térmico tiene límites de temperatura, aislamiento, estratificación, corrosión, volumen, seguridad y pérdidas por espera. Un tanque de agua caliente conserva energía durante un intervalo; un depósito de hielo presta frío; una masa constructiva cambia la hora de una carga; sales a alta temperatura pueden integrarse con una planta solar térmica. Ninguna de estas opciones es intercambiable sin especificar temperatura, potencia de transferencia y calidad del servicio. El capítulo 408 discutirá cómo reducir la demanda de calor; aquí se sigue la función de desplazarla.
El aire comprimido usa electricidad para comprimir aire y luego lo expande con una turbina o motor. La eficiencia depende de compresión, recuperación o disipación del calor, cavernas o recipientes, turbomaquinaria y pérdidas por espera. El volante de inercia almacena energía cinética y responde rápido, pero sus pérdidas por rozamiento y límites mecánicos favorecen duraciones cortas. Los supercondensadores ofrecen potencia rápida y muchos ciclos, pero menor energía por masa que una batería. Son ejemplos de por qué «almacenamiento» describe una familia de mecanismos, no una prestación única.
La escala temporal orienta la elección. Volantes, condensadores y ciertos controles pueden responder a segundos; baterías y almacenamiento térmico pueden cubrir horas; bombeo, aire comprimido o combustibles pueden servir durante periodos más largos según sitio y conversión. Estos intervalos no son fronteras universales: el diseño, el clima y el servicio cambian la respuesta. El almacenamiento también puede ser espacial: una red interconectada desplaza energía entre regiones, aunque con pérdidas y dependencia de capacidad de transporte. Eso conecta con 406, que trata la red y su operación.
La seguridad cambia con el medio. El agua introduce presión, inundación y estabilidad estructural; un tanque caliente, quemaduras y presión; aire comprimido, energía mecánica y recipientes; un volante, velocidad y contención; un condensador, tensión residual. Los equipos requieren normas, inspección, barreras, sensores y procedimientos específicos. Una comparación que suma solo energía útil oculta responsabilidades de operación y consecuencias de fallo. La descripción conceptual no sustituye diseño certificado ni permisos.
407.4. Hidrógeno y combustibles sintéticos como vectores#
El hidrógeno es un vector químico, no una fuente primaria. Puede producirse por electrólisis del agua, por transformación de hidrocarburos, a partir de biomasa u otras rutas; el origen de la energía y las emisiones del proceso determinan su perfil. La electricidad puede convertirse en hidrógeno en un electrolizador, almacenarse o transportarse, y luego volver a electricidad en una pila de combustible o una turbina, o utilizarse como calor o materia prima. Cada conversión añade pérdidas, equipos y riesgos. El IPCC subraya que el hidrógeno puede apoyar almacenamiento de largo plazo y usos difíciles de electrificar, pero que su conveniencia depende de contexto y cadena.
El hidrógeno puede comprimirse, licuarse o combinarse en portadores como amoníaco o líquidos orgánicos. La elección cambia volumen, temperatura, presión, pureza, toxicidad, infraestructura y energía auxiliar. Las moléculas pequeñas pueden escapar por juntas o materiales incompatibles; el hidrógeno tiene un intervalo de inflamabilidad amplio y una llama poco visible. El amoníaco es tóxico aunque no sea un combustible inflamable del mismo modo. El manejo requiere normas de ingeniería, detección, ventilación, separación, formación y respuesta. Este capítulo no ofrece presiones, mezclas ni instrucciones operativas.
Volver de electricidad a electricidad mediante hidrógeno implica electrólisis, acondicionamiento, almacenamiento y una reconversión. El rendimiento de ida y vuelta suele ser menor que el de un almacenamiento electroquímico para ciclos cortos, pero el vector puede tener ventajas para duraciones largas, reservas estacionales, transporte pesado o procesos químicos. «Menor eficiencia» no significa «inútil»; significa que se necesita más energía de entrada y una justificación de servicio distinta. El IPCC advierte que las pérdidas y la ubicación de redes, almacenamiento y fuentes condicionan los beneficios.
Los combustibles sintéticos convierten hidrógeno y, en algunos casos, nitrógeno o carbono en moléculas que se pueden transportar y usar en motores, turbinas o procesos existentes. El carbono puede proceder de biomasa, una corriente industrial o captura directa del aire; su origen y tiempo de permanencia determinan la evaluación climática. Capturar dióxido de carbono para fabricar un combustible no lo hace automáticamente neutro: al usarlo puede volver a la atmósfera y la cadena consume energía, agua y materiales. El sistema debe declarar fuente de carbono, energía de síntesis, transporte, uso y destino.
El amoníaco y los combustibles sintéticos pueden actuar como vectores, combustibles o materias primas. Un buque puede requerir una molécula almacenable; una planta química puede necesitar hidrógeno como reactivo, no como electricidad recuperada. En estos casos, comparar solo la eficiencia de regresar a electricidad castiga o favorece indebidamente una aplicación que no tiene ese objetivo. La unidad funcional puede ser tonelada de producto, viaje, calor de alta temperatura o electricidad disponible en una fecha. El vector se justifica por el servicio y las alternativas, no por la novedad de la molécula.
La etiqueta «verde», «azul» u otra clasificación de origen debe ir acompañada de una definición verificable. Importan electricidad usada, emisiones de proceso, fugas, captura efectiva, intensidad material, agua, transporte y reglas de contabilidad. Un portador producido con electricidad baja en emisiones puede desplazar electricidad directa y aumentar la demanda de generación; uno producido con una fuente fósil puede mantener emisiones aguas arriba aunque no emita carbono en la pila de combustible. La transparencia debe incluir garantías de origen, medición y auditoría independientes.
El vector añade infraestructura: electrolizadores, compresores, tuberías, terminales, depósitos, convertidores, sensores, materiales compatibles y normas de transporte. La reutilización de una red de gas no es automática porque cambian fragilización, fugas, pureza y aparatos. Las terminales marítimas, cavernas o cilindros tienen riesgos de sitio y seguridad. La decisión pública debe asignar quién construye, inspecciona, paga y responde, y qué ocurre si el rendimiento o la demanda esperada no se materializan.
407.5. Rendimiento, duración, materiales y aplicaciones#
Una ficha técnica útil separa al menos: potencia nominal y continua, energía disponible, duración, tiempo de respuesta, eficiencia de carga y descarga, eficiencia de ida y vuelta, autodescarga, degradación, vida cíclica, vida calendarizada, temperatura de operación, disponibilidad, seguridad y materiales. No todas estas variables son comparables entre un depósito térmico, una batería, un embalse y un vector químico. La función debe preceder a la métrica. Un sistema puede tener baja eficiencia eléctrica y alto valor para una reserva estacional; otro puede tener respuesta excelente y poca autonomía.
La eficiencia de ida y vuelta no incorpora por sí sola la inversión, el terreno, el mantenimiento, la red ni la energía necesaria para fabricar y retirar el equipo. Debe acompañarse de una frecuencia de ciclos, profundidad de descarga y horizonte de operación. Un almacenamiento que se usa una vez al año y otro que cicla diariamente no soportan el mismo costo material por servicio. La energía auxiliar de controles, refrigeración, bombeo o compresión puede ser pequeña o dominante según escala y clima. Declarar el denominador evita afirmar que «pierde poco» sin decir con respecto a qué.
La duración y la frecuencia describen servicios diferentes. El control rápido de frecuencia exige respuesta y precisión; cubrir una noche exige energía útil y pérdidas moderadas; atravesar una sequía o una semana de poco viento exige volumen, combustible, interconexión o reducción temporal de demanda; una reserva estratégica puede permanecer cargada largos periodos. La tecnología óptima puede cambiar al cambiar el horizonte. Una cartera combinada suele ser más realista que buscar una única solución, pero agrega interfaces, controles y responsabilidades.
El ciclo de vida conecta rendimiento y justicia material. Minerales, agua industrial, cemento, acero, electrolitos, membranas, catalizadores y materiales compuestos deben extraerse, procesarse y transportarse. La tasa de reciclaje, el diseño para desmontaje, la reparación, la sustitución y la concentración geográfica de proveedores afectan seguridad de suministro. Un vector químico puede requerir menos baterías para una reserva larga y más equipos de conversión; una batería puede reducir pérdidas para ciclos cortos y concentrar demanda mineral. La comparación se hace por servicio, no por una lista de materiales aislados.
Las aplicaciones distribuyen responsabilidades. En un hogar, la seguridad, el ruido, el espacio, la tarifa, el acceso a repuestos y el consentimiento de ocupantes importan. En una instalación industrial, el almacenamiento interactúa con procesos, permisos, trabajadores y producción. En la red, el operador necesita telemetría, reglas de despacho, pruebas, reserva y coordinación con protecciones. En transporte, masa, volumen, recarga, rutas y respuesta a emergencias cambian la elección. El mismo equipo puede ser adecuado detrás de un contador y problemático en un sitio remoto.
La evaluación debe incluir alternativas no tecnológicas: eficiencia, cambio de horario, interconexión, generación local, reducción de demanda, operación de procesos o mejora de la red. Almacenar una energía que nunca se necesitaba no es un beneficio. Tampoco es neutral desplazar una carga si produce calor, incomodidad o trabajo no remunerado para ciertos hogares. La IEA examina baterías como parte de transiciones seguras, pero la expansión requiere cadenas de suministro, normas, reciclaje y capacidades de operación, no solo precios descendentes.
La incertidumbre debe convertirse en monitoreo y condiciones. Si la degradación es incierta, se establece una reserva de capacidad y un plan de reemplazo. Si la respuesta a incendios no está probada, se exige ensayo, detección y coordinación local antes de operar. Si un vector depende de una electricidad futura, se documenta la procedencia y se revisa cuando cambia la red. Si el ciclo de vida depende de reciclaje aún inexistente, la aprobación incluye obligaciones de recuperación y financiación. La seguridad y la responsabilidad no pueden quedar fuera de una comparación que solo publica kilovatios-hora.
Síntesis#
Almacenar energía es convertir, esperar y recuperar; usar un vector es transportar o entregar energía mediante un portador producido desde otra fuente. La diferencia entre potencia y energía, entre duración corta y estacional, y entre electricidad, calor y combustible determina qué tecnología puede prestar un servicio. Baterías, bombeo, almacenamiento térmico, aire comprimido, volantes, hidrógeno y combustibles sintéticos tienen pérdidas, materiales, riesgos e infraestructuras distintas. Una decisión responsable fija el servicio, la frontera, el tiempo y la seguridad; mide rendimiento y degradación; incorpora alternativas de demanda y red; y asigna obligaciones de operación, emergencia, reciclaje y reparación.
Preguntas de transferencia#
Una red quiere instalar baterías para cubrir una semana sin viento. ¿Qué debe comprobar antes de aprobarlas?
Primero se define si la batería está dimensionada para energía, potencia, respuesta rápida o una reserva de varios días. Se analizan perfiles meteorológicos y demanda, estado de carga inicial, autodescarga, degradación, temperatura, ciclos, conexión y otras alternativas como interconexión, gestión de demanda, generación firme o vectores químicos. Después se evalúan materiales, seguridad contra incendios, mantenimiento, repuestos, fin de vida y quién opera en una emergencia. Si la duración requerida excede la que la química y el sitio pueden proporcionar, el resultado no se arregla sumando capacidad nominal sin revisar la frontera.
Una familia compra una batería doméstica porque promete independencia energética. ¿Qué significa realmente esa promesa?
Hay que precisar independencia de qué: facturas, picos de tarifa, cortes breves o suministro durante varios días. Se revisan cargas críticas, potencia de arranque, energía diaria, generación local, clima, duración de cortes, reserva mínima, conexión y permisos. La batería no crea energía y puede quedar vacía durante un corte prolongado; necesita un sistema de desconexión y control seguros, instalación autorizada y mantenimiento. También importan garantía, degradación, incendio, acceso a repuestos y reciclaje. El beneficio debe medirse como servicio concreto, no como autonomía absoluta.
Una industria propone hidrógeno para sustituir electricidad directa en un proceso. ¿Qué preguntas evitan una comparación engañosa?
Se pregunta cuál es el servicio —calor, reducción química, almacenamiento o electricidad— y si la electrificación directa es técnicamente posible. Luego se documenta origen de la electricidad o materia prima, electrólisis o transformación, compresión, transporte, almacenamiento, conversión final, agua, emisiones y seguridad. Se comparan rendimiento, potencia, continuidad, materiales, infraestructura y costo bajo la misma frontera. Si el hidrógeno solo añade conversiones para volver a electricidad, puede no ser la mejor opción; si reemplaza una materia prima o un calor difícil de electrificar, su valor puede estar en el uso directo.
Un municipio estudia bombeo hidroeléctrico y almacenamiento térmico para aliviar picos de verano. ¿Cómo se comparan?
Se fija el servicio: cuánta potencia y energía deben desplazar, durante qué horas, con qué frecuencia y para qué cargas. El bombeo se evalúa por desnivel, agua, obras, ciclo de ida y vuelta, red, seguridad y efectos de cuenca; el almacenamiento térmico por temperatura, aislamiento, volumen, pérdidas, integración con edificios o procesos y calidad del servicio. También se comparan sitio, materiales, permisos, mantenimiento, impactos y alternativas de gestión de demanda. No se elige por una eficiencia nominal única: uno devuelve electricidad y el otro puede entregar frío o calor directamente.
Figura 407.1 — Almacenar energía y fabricar vectores no son la misma operación
Clave de lectura. El almacenamiento desplaza energía mediante una conversión y un tiempo de espera; los vectores añaden una transformación química y una infraestructura de transporte. La comparación depende del servicio y de la duración.
Fuentes y lecturas del capítulo#
- IPCC, Climate Change 2022: Mitigation of Climate Change, Chapter 6: Energy systems. Marco de almacenamiento, respuesta de demanda, hidrógeno, vectores y servicios de sistemas energéticos.
- U.S. Department of Energy, DOE Explains… Batteries. Principios electroquímicos de carga y descarga y componentes básicos de una batería.
- U.S. Department of Energy, Solar Integration: Solar Energy and Storage Basics. Tipos de almacenamiento electroquímico, hidráulico y térmico y su relación con solar.
- U.S. Department of Energy, How Pumped Storage Hydropower Works. Funcionamiento conceptual del bombeo reversible y requisitos de sitio.
- IEA, Batteries and Secure Energy Transitions. Baterías, minerales, cadenas de suministro, reciclaje y seguridad de la transición.
- IEA, Global Hydrogen Review 2026. Producción, infraestructura y transporte de hidrógeno; sus datos dependen del año y de los proyectos observados.