PARTE XXVII · Religiones y sistemas de creencias
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Judaísmo: textos, prácticas y trayectorias históricas
En este capítulo
El judaísmo no cabe en la fórmula «una religión basada en un libro». Es una familia histórica de comunidades, memorias, textos, debates, prácticas y formas de pertenencia. Una persona puede identificarse como judía por religión, ascendencia, cultura, pueblo, historia familiar o alguna combinación de ellas. Tampoco existe una autoridad única que decida por todas las comunidades qué interpretación es definitiva.
Esta complejidad no impide explicar el tema; exige formular mejor las preguntas. Conviene distinguir entre lo que dicen los textos, cómo fueron interpretados, qué instituciones adquirieron autoridad y cómo viven personas reales en contextos distintos. También hay que evitar proyectar retrospectivamente categorías modernas —«raza», «nacionalidad» o incluso «religión» como esfera separada— sobre sociedades antiguas que organizaban la pertenencia de otra manera.
303.1. Tradiciones textuales y formas de interpretación#
La Torá ocupa un lugar central. En sentido estrecho designa los cinco primeros libros de la Biblia hebrea; en usos más amplios puede abarcar la enseñanza revelada y su interpretación. La Tanaj reúne Torá, Profetas y Escritos, aunque su orden y delimitación no son idénticos a los del Antiguo Testamento cristiano. Esa diferencia recuerda que un mismo texto puede habitar cánones y comunidades interpretativas distintas.
Los textos bíblicos se formaron y editaron a lo largo de siglos. Estudiarlos históricamente implica comparar manuscritos, lenguas, géneros y contextos, no tratarlos como si hubieran aparecido en una edición moderna y uniforme. Los rollos del mar Muerto, la traducción griega conocida como Septuaginta y el texto masorético permiten observar variantes y procesos de transmisión. Reconocerlos no determina qué significado religioso debe atribuir una comunidad al texto; describe su historia material.
Después de la destrucción del Segundo Templo de Jerusalén en el año 70 de la era común, el estudio, la oración y la vida comunitaria adquirieron todavía mayor centralidad. La Mishná, compilada hacia comienzos del siglo III, organizó tradiciones jurídicas y debates. Los dos Talmudes —el de Jerusalén y el de Babilonia— reúnen la Mishná con extensas discusiones posteriores. No son códigos con respuestas breves: conservan desacuerdos, casos hipotéticos y argumentos que enseñan a razonar.
La interpretación rabínica incluye midrash, comentario, precedente y aplicación a circunstancias nuevas. Un versículo aislado rara vez basta para describir una norma vivida. Deben examinarse el género, la cadena interpretativa, las opiniones rivales y la práctica de una comunidad concreta. Esa cultura del debate ayuda a explicar por qué continuidad no significa inmovilidad.
303.2. Comunidad, ley y práctica religiosa#
La halajá es el conjunto dinámico de razonamientos y normas que orientan muchos aspectos de la vida: calendario, alimentación, descanso, oración, contratos, familia o duelo. Traducirla simplemente como «ley religiosa» resulta incompleto. Incluye textos, precedentes, costumbres y decisiones de autoridades reconocidas, y su obligatoriedad se entiende de modos diferentes según cada corriente y persona.
El Shabat, desde el atardecer del viernes hasta el del sábado, articula descanso, memoria de la creación y de la liberación de Egipto, culto y vida familiar. Las reglas de kashrut organizan qué alimentos son aptos y cómo se preparan. Las festividades enlazan tiempo, relato y práctica: Pésaj recuerda la salida de Egipto; Shavuot se asocia con la entrega de la Torá; Sucot con la travesía y la cosecha; Rosh Hashaná y Yom Kipur con examen moral y reparación.
Una sinagoga puede funcionar como espacio de oración, estudio y reunión. El hogar es igualmente decisivo: encender luces, compartir una comida, bendecir, contar una historia o acompañar un duelo transmiten pertenencia. Las prácticas cambian según lugar, familia, género, corriente y grado de observancia. Por eso «los judíos hacen…» suele ser una frase demasiado amplia.
La comunidad también sostiene instituciones de ayuda, educación y cuidado. A la vez, como cualquier estructura humana, puede distribuir autoridad de forma desigual. Las discusiones contemporáneas sobre liderazgo femenino, reconocimiento de personas LGBT, matrimonio, conversión o divorcio muestran que tradición y cambio no son polos simples: cada posición construye argumentos sobre continuidad, justicia y autoridad.
303.3. Diásporas y transformaciones históricas#
La vida judía fuera de Judea precede a la destrucción romana de Jerusalén. Hubo comunidades importantes en Babilonia, Alejandría y otras ciudades del Mediterráneo. Diáspora no significa solamente expulsión ni una existencia orientada exclusivamente al retorno: también designa siglos de creación cultural, instituciones locales y vínculos entre lugares.
Con frecuencia se habla de tradiciones asquenazíes, vinculadas históricamente con Europa central y oriental; sefardíes, relacionadas con la península ibérica y las comunidades formadas tras las expulsiones de finales del siglo XV; y mizrajíes, procedentes de Oriente Medio y el norte de África. Son categorías útiles, pero no exhaustivas ni homogéneas. Existen, entre otras, comunidades judías etíopes, yemeníes, indias y de Asia central, con lenguas y trayectorias propias.
Las relaciones con poderes cristianos e islámicos variaron según época y territorio. Hubo periodos de intercambio intelectual y prosperidad, pero también conversiones forzadas, segregación, expulsiones y violencia. El antisemitismo moderno heredó prejuicios religiosos y los reformuló mediante nacionalismos y pseudociencias raciales. La Shoá —el asesinato sistemático de unos seis millones de judíos por la Alemania nazi y sus colaboradores— no debe presentarse como desenlace inevitable de toda la historia europea, pero tampoco como un episodio sin antecedentes.
La emancipación jurídica, la urbanización y la secularización de los siglos XVIII al XX transformaron las identidades judías. Surgieron nuevas corrientes religiosas, proyectos socialistas, movimientos culturales en hebreo y yidis, y diversas formas de sionismo y antisionismo. La creación del Estado de Israel en 1948 alteró profundamente la vida judía mundial y la historia palestina. Judaísmo, sionismo, ciudadanía israelí y políticas de un gobierno israelí son categorías relacionadas para algunas personas, pero no equivalentes. Confundirlas borra diferencias y puede alimentar tanto antisemitismo como deshumanización de palestinos.
303.4. Corrientes y diversidad interna#
El judaísmo ortodoxo considera normativa la halajá, aunque incluye mundos tan distintos como la ortodoxia moderna y múltiples comunidades jaredíes y jasídicas. El conservador o masortí afirma la autoridad de la tradición jurídica y admite desarrollo histórico mediante sus propios procedimientos. El reformista o liberal concede mayor peso a la autonomía informada y reformuló prácticas en diálogo con la modernidad. También existen judaísmo reconstruccionista, renovador, humanista y comunidades que no se reconocen plenamente en estas etiquetas.
Las denominaciones se desarrollaron sobre todo en contextos europeos y norteamericanos, de modo que no clasifican bien toda experiencia sefardí o mizrají. En Israel, las instituciones religiosas, la identidad secular y las categorías políticas siguen configuraciones distintas a las de Estados Unidos o América Latina. Incluso «secular» puede expresar una vida intensamente judía mediante lengua, memoria, festividades, comida, parentesco o compromiso comunitario.
No hay consenso universal sobre quién es judío. La halajá rabínica tradicional suele reconocer la descendencia materna o la conversión válida, mientras otras corrientes aceptan también descendencia paterna bajo ciertas condiciones. El Estado de Israel emplea criterios jurídicos propios para inmigración y registro, no idénticos a los de todas las autoridades religiosas. Presentar una definición sin indicar quién la usa convierte una disputa real en una falsa certeza.
303.5. Relaciones con otras tradiciones y con la vida moderna#
Cristianismo e islam surgieron en relación con mundos judíos y comparten personajes, relatos y conceptos, pero los reinterpretan. Llamar al judaísmo «precursor» del cristianismo lo reduce a una función dentro de otra historia. El judaísmo rabínico y el cristianismo antiguo se desarrollaron durante siglos en interacción, competencia y diferenciación; ninguno puede entenderse simplemente como fósil del otro.
En sociedades pluralistas, las comunidades negocian la observancia con horarios laborales, educación pública, medicina y derecho civil. Un hospital puede tener que conciliar alimentación kosher, descanso sabático y atención urgente. Una escuela debe evitar que enseñar sobre judaísmo se convierta en catequesis o en una colección de símbolos exóticos. La solución razonable no consiste en borrar diferencias, sino en comprender necesidades concretas sin atribuirlas automáticamente a toda persona judía.
El antisemitismo contemporáneo adopta formas conspirativas, raciales, religiosas y políticas. Criticar decisiones de un Estado no es por sí mismo antisemitismo; responsabilizar colectivamente a los judíos, aplicar mitos sobre poder oculto o negarles derechos por ser judíos sí lo es. El análisis exige atender a palabras, contexto, patrones y consecuencias, no usar una etiqueta para clausurar toda discusión.
Estudiar el judaísmo con rigor significa conservar varias escalas a la vez: textos antiguos y decisiones actuales, memoria compartida y desacuerdo, pertenencia comunitaria y libertad individual. La tradición aparece entonces no como una pieza inmóvil, sino como una conversación histórica sostenida mediante lectura, práctica y vida común.

Compartir una fuente no produce una conducta automática. Género, contexto, discusión rabínica, decisiones comunitarias y condiciones de vida intervienen en la práctica; la experiencia también devuelve preguntas a la interpretación. Tanaj, literatura rabínica, halajá y costumbre se ponderan de manera distinta entre comunidades y corrientes.
Preguntas de transferencia#
Un precepto en internet#
Caso. Una publicación cita una norma de la Torá y afirma que describe lo que hacen hoy todos los judíos.
Mostrar respuesta razonada
La cita no basta. Hay que identificar género, historia interpretativa, corriente, autoridad y práctica observada. Texto compartido no implica aplicación uniforme.
La identidad sin creencia#
Caso. Una persona se declara judía y atea. ¿Es contradictorio?
Mostrar respuesta razonada
No necesariamente. La pertenencia judía puede ser religiosa, cultural, familiar, histórica o colectiva. Debe escucharse cómo la propia persona entiende su identidad.
Dos calendarios laborales#
Caso. Una empresa concede libre el domingo, pero niega a una trabajadora observante salir antes del anochecer del viernes.
Mostrar respuesta razonada
Debe evaluar una adaptación razonable y equitativa, atendiendo a funciones reales y no a la popularidad de la tradición. La igualdad puede exigir ajustar un calendario construido alrededor de la mayoría.
Crítica política y prejuicio#
Caso. Un debate sobre Israel deriva en acusaciones contra «los judíos» como bloque mundial.
Mostrar respuesta razonada
Se ha pasado de criticar actores y decisiones identificables a atribuir responsabilidad colectiva. Conviene volver a sujetos, pruebas y políticas concretas y rechazar el tropo conspirativo.
Fuentes y lecturas del capítulo#
The Jewish Study Bible, 2.ª ed., editada por Adele Berlin y Marc Zvi Brettler. Textos de la Biblia hebrea con contexto histórico y tradición interpretativa. (Oxford University Press).
The Cambridge History of Judaism. Historia colectiva de textos, instituciones y comunidades judías en distintos periodos y regiones. (Cambridge University Press).
Jacob Neusner. Introduction to Rabbinic Literature. Guía a Mishná, Talmudes y formas de razonamiento rabínico. (Yale University Press).
David Biale, ed. Cultures of the Jews: A New History. Historia plural que atiende a diásporas, lenguas y producción cultural. (Schocken).
United States Holocaust Memorial Museum. Introduction to the Holocaust. Síntesis documentada sobre persecución y asesinato de los judíos europeos. (USHMM).