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PARTE XII · Matemáticas: estructuras, cambio e incertidumbre

117

Aritmética, razones y órdenes de magnitud

Operar conservando el significado y comprobar la escala del resultado

Capítulo 117 · 165 capítulos publicados

En este capítulo

Un taller encuentra dos piezas defectuosas entre diez; otro encuentra nueve entre noventa. Sus proporciones de fallo son 20 % y 10 %. Promediarlas sin más produce 15 %, pero al reunir los lotes aparecen once fallos entre cien piezas: 11 %. Ninguna suma estuvo mal ejecutada. El error fue dar el mismo peso a grupos que contenían cantidades distintas de observaciones.

La aritmética permite relacionar cantidades sin reconstruir cada vez todos los objetos que representan. Su utilidad depende de conservar durante el cálculo la unidad, la referencia y la estructura de cada operación. El capítulo 4 presentó porcentajes, escalas y denominadores; el capítulo 116 distinguió número, escritura y magnitud. A partir de esas bases, este capítulo estudia por qué las reglas aritméticas funcionan, cómo invertirlas y cómo someter un resultado a controles independientes.

117.1. Operaciones y propiedades que las sostienen#

Sumar reúne cantidades compatibles o acumula cambios expresados con una referencia común. Al reunir nueve piezas y seis piezas, el total es quince porque el conteo incluye todos los elementos una vez. Con números negativos, sumar también puede combinar cambios de sentidos opuestos. Una entrada de nueve unidades y una salida de seis dejan un cambio neto de tres. La operación conserva el balance, aunque no conserva por sí sola la historia de cada movimiento.

En los números reales, cambiar el orden de los sumandos no cambia la suma: a+b=b+a. Las letras a y b representan aquí números reales cualesquiera. Esta propiedad se llama conmutatividad. Reagrupar tres sumandos tampoco altera el total: (a+b)+c=a+(b+c), donde c es otro real. Es la asociatividad. Su valor práctico consiste en permitir una organización cómoda del cálculo sin modificar el resultado exacto.

Ejemplo construido. Para sumar 28, 17 y 72 conviene reunir primero 28 y 72, cuyo total es 100, y añadir después 17. La respuesta, 117, coincide con la de sumar en el orden escrito. No se ha utilizado una aproximación: se ha reorganizado una expresión mediante propiedades que conservan su valor. En un cálculo de ordenador con redondeos intermedios, la igualdad matemática no garantiza resultados almacenados idénticos; el capítulo 116 explicó la diferencia entre número y representación finita.

Restar busca una diferencia o elimina un sumando. Si a+b=c, entonces c−b=a. La resta no es conmutativa: 9−6=3, mientras 6−9=−3. Tampoco es asociativa. La expresión (10−4)−2 vale 4 y 10−(4−2) vale 8. Los paréntesis determinan qué diferencia se calcula primero; quitarlos sin una regla cambia la pregunta.

La multiplicación de un natural por una cantidad puede construirse como suma repetida. Cuatro lotes de siete piezas reúnen 28. Pero multiplicar por una fracción no puede explicarse como repetir un lote una cantidad entera de veces. La idea más amplia es escalar: tomar tres cuartas partes de una cantidad la transforma mediante el factor 3/4. Multiplicar por uno la conserva; por un factor entre cero y uno la reduce si la cantidad es positiva; por un factor mayor que uno la aumenta.

Repartir en grupos revela cómo se relacionan suma y multiplicación. Si cada uno de cinco lotes contiene ocho piezas utilizables y dos descartadas, contar todo produce 5(8+2)=50. Contar por categorías produce 5×8+5×2=50. En general, a(b+c)=ab+ac. La distributividad permite descomponer una suma dentro de un producto y conserva el total. El ejemplo explica el mecanismo en conteos positivos; la propiedad se extiende a los reales bajo sus reglas de operación. (OpenStax, propiedades de los números reales).

Dividir puede buscar el tamaño de cada parte o la cantidad de grupos. Repartir 24 piezas entre seis grupos iguales da cuatro por grupo. Formar grupos de seis con 24 piezas da cuatro grupos. El mismo cociente numérico responde a preguntas diferentes y sus unidades cambian en consecuencia. Dividir un volumen entre un tiempo produce una tasa; dividirlo entre otro volumen expresado en la misma unidad produce una razón sin dimensión física.

Para un divisor no nulo, dividir equivale a multiplicar por su recíproco, el número que al multiplicarlo produce uno. El recíproco de 3/4 es 4/3. Esta equivalencia permite entender por qué 6÷(3/4)=8: en seis unidades caben ocho grupos de tres cuartos. El cociente supera al dividendo porque cada grupo es menor que una unidad. «Dividir siempre reduce» sólo funciona en algunos casos, no como regla general.

El producto de dos negativos también necesita una justificación. Como 3+(−3)=0, al multiplicar por −2 y distribuir resulta (−2)×3+(−2)×(−3)=0. El primer término vale −6, de modo que el segundo debe valer 6 para conservar la igualdad. La regla de signos mantiene compatibles las operaciones; no depende de una metáfora sobre objetos negativos que aparecen físicamente.

La jerarquía convencional de operaciones evita que una escritura admita varias lecturas. En 3+4×5, la multiplicación se realiza antes que la suma y se obtiene 23. En (3+4)×5, el paréntesis exige reunir primero y se obtiene 35. No es una ley natural sobre qué cálculo «ocurre antes»: es una convención que hace inequívoca la expresión. Cuando una instrucción práctica puede ser ambigua, escribir los grupos de forma explícita es más útil que confiar en la memoria de una abreviatura.

117.2. Fracciones, proporciones, porcentajes y tasas#

Una fracción conserva la relación entre una cantidad y una unidad o referencia. Si una mezcla se divide en ocho porciones iguales, tres porciones representan 3/8 de la mezcla. Las partes tienen que ser iguales respecto de la propiedad considerada. Tres recipientes de ocho no equivalen necesariamente a tres octavos del volumen si tienen capacidades diferentes.

Para sumar fracciones hay que expresar las partes con un tamaño común. Una mitad más un tercio equivale a tres sextos más dos sextos, es decir, cinco sextos. El denominador común no es una regla ornamental: convierte subdivisiones distintas en unidades comparables. Sumar directamente numeradores y denominadores daría 2/5, que incluso es menor que 1/2; añadir una cantidad positiva no puede producir esa reducción.

Una razón compara dos cantidades mediante una división y exige identificar su orden. En una mezcla con dos partes de masa de pigmento y cinco de agua, con igual masa por parte, la razón de masas pigmento/agua es 2/5. La fracción de masa de pigmento en el total es 2/7 porque ahora la referencia suma ambos componentes. Si se interpreta «dos por cada cinco» como «dos de cada cinco del total», se fabrica otra composición.

Una proporción afirma la igualdad de dos razones. Para mantener la mezcla anterior al duplicar su tamaño, se usan cuatro partes de pigmento y diez de agua. La igualdad 2/5=4/10 conserva la composición. Que una relación sea proporcional supone un factor constante: duplicar una entrada duplica la salida correspondiente. En muchos procesos reales hay costes fijos, saturación o pérdidas que impiden trasladar esa regla sin comprobarla.

Ejemplo construido. Una bomba suministra 12 litros por minuto durante un intervalo en que su caudal se mantiene constante. En cinco minutos entrega 60 litros. Si el depósito pierde simultáneamente 3 litros por minuto y ambos caudales son constantes, el aumento neto es de 9 litros por minuto y suma 45 litros. El cálculo de 60 no era incorrecto como volumen suministrado; era incorrecto si se lo presentó como aumento de la reserva.

Una tasa relaciona cantidades de distinto tipo, como litros y minutos. La división de un total por la duración da una tasa media. Entregar 60 litros en cinco minutos permite calcular 12 litros por minuto de media, pero no demuestra que cada minuto haya recibido exactamente esa cantidad. La constancia es un supuesto adicional. Confundir media y comportamiento instantáneo borra la variación que la tasa resumió. (OpenStax, razones y tasas).

Un porcentaje expresa una razón por cada cien: 25%=25/100=1/4. Su escritura facilita comparaciones, pero no elimina el denominador. El capítulo 4 mostró por qué deben distinguirse cambio relativo, puntos porcentuales y cantidad absoluta; aquí interesa convertir esa advertencia en operaciones que puedan invertirse y combinarse. (OpenStax, significado del porcentaje).

Aplicar una variación relativa r equivale a multiplicar por un factor k=1+r. Deshacerla exige multiplicar por 1/k, no cambiar sin más el signo de r. Si una cantidad se reduce un 15 %, el factor es 0,85. Para recuperar el valor inicial desde el resultado hace falta multiplicar por 1/0,85≈1,1765: un aumento de aproximadamente 17,65 %. Esta asimetría no es una excepción; procede de invertir una multiplicación.

Al combinar proporciones de grupos distintos hay que reconstruir sus cantidades o usar pesos compatibles. Si un grupo de tamaño n1 tiene proporción p1 y otro de tamaño n2 tiene proporción p2, la proporción conjunta es

p=n1p1+n2p2n1+n2.

Los productos n1p1 y n2p2 recuperan las cantidades de casos de cada grupo. La fórmula supone que ambas proporciones cuentan el mismo tipo de resultado y que los grupos no se solapan. Si esas condiciones fallan, la ponderación aritmética puede estar bien hecha y responder, aun así, a una pregunta mal definida.

En el ejemplo de la apertura, 10×0,20=2 y 90×0,10=9. Por tanto,

10×0,20+90×0,1010+90=11100=0,11.

El 11 % no queda entre 10 % y 20 % por casualidad: es un promedio ponderado con pesos positivos. Se aproxima más al 10 % porque el segundo lote aporta nueve décimas partes de las observaciones.

Figura 117.1 — Combinar proporciones exige conservar sus denominadores

Un lote de diez piezas contiene dos fallos y otro de noventa contiene nueve; al unir las cien piezas aparecen once fallos, equivalentes al once por ciento

Las proporciones no se promedian con el mismo peso cuando los grupos tienen tamaños distintos. Al reunirlos se conservan tanto los once fallos como las cien observaciones

117.3. Potencias, raíces, logaritmos y crecimiento#

Repetir un factor puede producir resultados muy distintos de sumar una cantidad repetida. Si una cantidad se duplica en cada etapa, cuatro etapas la multiplican por 2×2×2×2=16. La potencia 24 abrevia esa repetición. Para una base a y un exponente natural positivo n, an es el producto de n factores iguales a a.

Las reglas de potencias se entienden al contar factores. Multiplicar a3 por a2 reúne cinco factores y da a5. Para bases no nulas y exponentes enteros, aman=am+n, donde m y n son los exponentes de los dos productos. Mantener esta regla al dividir lleva a a0=1 y a a−n=1/an para n positivo. Un exponente negativo indica un recíproco, no que el resultado sea negativo. (OpenStax, exponentes y notación científica).

Una raíz invierte una potencia dentro de un dominio especificado. 9=3 designa la raíz cuadrada no negativa de nueve; resolver x2=9, en cambio, produce dos soluciones reales, x=3 y x=−3. El símbolo de raíz y la ecuación no plantean exactamente la misma pregunta. Las raíces pares de números negativos no tienen valor real; las impares sí pueden tenerlo, como la raíz cúbica de −8, que vale −2.

Las raíces ayudan a distinguir tamaños lineales y cantidades que dependen de varias dimensiones. Ejemplo construido. Dos superficies cuadradas tienen áreas de 9 y 36 metros cuadrados. La segunda área es cuatro veces la primera, pero los lados miden 3 y 6 metros: la longitud sólo se duplicó. Convertir un aumento de área en un aumento de lado exige raíz cuadrada. La figura geométrica determina la relación; no puede extrapolarse a formas desconocidas.

Cuando un mismo factor k actúa en cada etapa, la cantidad tras n etapas se expresa como Qn=Q0kn. El capítulo 4 comparó esta acumulación multiplicativa con el crecimiento aditivo. La fórmula sólo describe el proceso mientras el factor permanezca aplicable: no incorpora por sí misma límites de recursos, cambios de régimen ni intervenciones externas.

En una potencia intervienen tres cantidades: la base, el exponente y el resultado. Conocer dos permite plantear la búsqueda de la tercera. 25=32 afirma que cinco factores iguales a dos producen 32. Si se conocen el resultado y el exponente, 325=2 recupera el factor. Si se conocen la base y el resultado, log2⁡(32)=5 recupera cuántas veces intervino el factor.

En general, y=logb⁡(x) significa by=x, con x>0, b>0 y b≠1 para el logaritmo real ordinario. b es la base, x el argumento y y el exponente buscado. El logaritmo no introduce una relación nueva: invierte la exponenciación cuando la incógnita ocupa el exponente. (OpenStax, funciones logarítmicas).

Ejemplo construido. Cada rediseño de un proceso multiplica por tres su resolución respecto de la versión inicial. Se busca mejorarla al menos por un factor de 500. Cinco etapas producen 35=243 y seis producen 36=729. Equivalentemente, log3⁡(500)≈5,66: como sólo se admiten etapas completas y la meta es un mínimo, hacen falta seis. Redondear al entero más cercano daría una decisión incorrecta; la desigualdad determina hacia dónde ajustar.

Figura 117.2 — Tres operaciones, una misma relación

La igualdad dos elevado a cinco igual a treinta y dos puede invertirse de dos formas: la raíz quinta de treinta y dos recupera dos, y el logaritmo en base dos de treinta y dos recupera cinco

Potencia, raíz y logaritmo expresan la misma relación con incógnitas diferentes. La raíz recupera la base; el logaritmo recupera el exponente

El capítulo 4 introdujo los órdenes de magnitud y las escalas logarítmicas. La conexión operacional ya puede verse con precisión: una escala logarítmica representa x mediante logb⁡(x), por lo que razones iguales producen diferencias iguales en el eje transformado. Su intervalo visible puede comenzar en cualquier valor positivo; el cero y los valores negativos no pertenecen al dominio del logaritmo real ordinario.

La notación científica separa un coeficiente y una potencia de diez. Además de abreviar cifras, permite operar por separado con detalle y escala. Por ejemplo,

(3×106)(4×10−2)=12×104=1,2×105.

El último paso normaliza el coeficiente para mantenerlo desde uno hasta menos de diez. Al multiplicar se multiplicaron los coeficientes y se sumaron los exponentes; al dividir se dividirían los primeros y se restarían los segundos.

Hablar de orden de magnitud permite comparar aproximadamente por potencias de diez. La expresión admite convenciones diferentes, como la década que contiene un valor o la potencia de diez más cercana. Aquí se usarán comparaciones por factores: una cantidad mil veces mayor está tres órdenes de magnitud por encima. Esa afirmación es inequívoca y no depende de cómo se redondee una cantidad situada entre dos potencias consecutivas.

117.4. Estimación, redondeo y cifras significativas#

Estimar busca una respuesta suficiente para el propósito con datos o cálculos deliberadamente limitados. Redondear cambia una escritura por otra cercana, según una regla. Una estimación puede combinar modelos y rangos; un redondeo aislado no evalúa si el modelo es adecuado. Las dos actividades pueden reducir detalle, pero no introducen la misma clase de limitación.

Ejemplo construido. Un almacén contiene 398 paquetes de unos 2,1 kilogramos cada uno. Aproximar a 400 paquetes de 2 kilogramos da unos 800 kilogramos. Si 2,1 fuese una masa exacta idéntica para todos, el producto sería 835,8 kilogramos. Si es sólo una masa típica, ese producto con decimal tampoco determina la masa real total. La aritmética puede ser exacta mientras la interpretación del dato sigue siendo aproximada.

Una estimación por límites puede resultar más informativa que un único valor. Si los 398 paquetes pesan individualmente entre 2,0 y 2,2 kilogramos, la masa total está entre 796 y 875,6 kilogramos, siempre que todos satisfagan ese intervalo. Las cotas no necesitan suponer una distribución de masas. Tampoco indican que todos los valores dentro del intervalo sean igualmente probables.

Al redondear al entero más cercano, el error absoluto de representación no supera media unidad, con una regla declarada para los empates. Al redondear a centésimas, no supera 0,005 en las unidades del número. Son límites sobre el redondeo de un valor, no sobre la incertidumbre de una medición que produjo ese valor. Un instrumento sesgado puede mostrar muchas cifras y equivocarse por mucho más.

Las cifras significativas permiten comunicar hasta qué posición se presenta el detalle numérico. En 0,00420 hay tres: 4, 2 y el cero final. Los ceros iniciales sitúan la escala; el final expresa una posición conservada en la escritura. En 4 200, sin indicación adicional, los ceros finales resultan ambiguos. Escribir 4,2×103 o 4,200×103 distingue dos y cuatro cifras significativas.

Ese recurso tipográfico no reemplaza una evaluación de incertidumbre. La guía internacional sobre su expresión recomienda evitar cifras excesivas y alinear la posición decimal del resultado con la de la incertidumbre comunicada. También contempla conservar cifras adicionales cuando sean necesarias para evitar errores de redondeo en cálculos posteriores. No impone convertir toda respuesta en una secuencia idéntica de dígitos. (JCGM, guía de incertidumbre, sección 7.2.6).

La suma y el producto transmiten detalle de manera diferente. Si una longitud está comunicada al centímetro y otra al milímetro, sumarlas con muchas cifras no recupera las fracciones de milímetro desconocidas de la primera. En productos, la escala relativa de los errores suele importar más que la posición decimal aislada. Las reglas escolares de cifras significativas pueden orientar una presentación preliminar, pero el capítulo 131 desarrollará por qué la propagación de incertidumbre requiere información más precisa.

Una cancelación puede volver decisivo un detalle antes pequeño. Restar 1 000,1 y 1 000,0 da 0,1. Redondear ambos primero a enteros produce cero y elimina toda la diferencia. El problema exige decidir qué resolución necesita la pregunta antes de descartar cifras. En general conviene conservar precisión durante el cálculo y redondear el resultado para comunicarlo, con excepciones justificadas por el procedimiento.

117.5. Cálculo mental y verificación de plausibilidad#

El cálculo mental es útil cuando revela una estructura, no sólo cuando evita un instrumento. Para hallar 49×12, calcular 50×12−12=588 usa distributividad. Para hallar el 15 % de 240, sumar el 10 % y el 5 % produce 24+12=36. Ambas transformaciones conservan exactamente la relación pretendida y permiten reconstruir el resultado.

Una comprobación debe ser lo bastante independiente para detectar el fallo. Repetir la misma secuencia con las mismas entradas puede reproducirlo. Una multiplicación comprobada mediante una división inversa detecta algunos errores de ejecución; un rango de magnitudes detecta errores que una operación inversa no descubre si también se usó mal una unidad. Comprobar dimensiones, signo y escala responde a preguntas diferentes.

Ejemplo construido. Una superficie rectangular mide aproximadamente 28 por 41 metros. Su área debe estar cerca de 30×40=1200 metros cuadrados. El cálculo con esos dos números da 1 148 metros cuadrados. Una respuesta de 114 800 debería provocar una revisión de escala o unidades. El valor exacto del producto no autoriza, en cambio, a comunicar el área física sin considerar qué significaba «aproximadamente» en las medidas iniciales.

Las cotas aportan otra vía. Como 28 está entre 20 y 30 y 41 entre 40 y 50, el área del rectángulo con lados positivos está entre 800 y 1 500 metros cuadrados. La cota es amplia, pero basta para rechazar un resultado de 11 480. Si la decisión necesita distinguir 1 148 de 1 150, esa comprobación ya no alcanza. La fuerza del control se mide por los errores que puede excluir.

Las unidades permiten seguir la estructura de una conversión. Una velocidad de 6 kilómetros por hora equivale a 6×1000/3600 metros por segundo, aproximadamente 1,67. Se multiplicó la longitud por mil al pasar de kilómetros a metros y se dividió entre 3 600 al pasar de hora a segundos. Multiplicar por ambas conversiones produciría un número con una escala equivocada. Escribir las unidades durante la operación hace visible cuál debe cancelarse.

El signo y la monotonicidad ofrecen controles sin calcular todo. Si una cantidad positiva se reduce un 30 %, debe quedar por debajo del valor inicial y conservar el 70 %. Si se añaden dos longitudes positivas, el resultado debe superar a cada una. Estas condiciones no prueban que una respuesta sea correcta, pero una violación la descarta inmediatamente bajo los supuestos indicados.

También hay pruebas por casos sencillos. Una regla propuesta para combinar dos porcentajes debería funcionar cuando uno vale cero. Una fórmula de reparto debería conservar el total al reunir todas las partes. Un procedimiento de conversión debería recuperar el valor inicial al invertirse. Estas comprobaciones encuentran contradicciones sin reemplazar una demostración general ni validar los datos de partida.

La plausibilidad es una condición necesaria que rara vez basta. Una cifra con apariencia razonable puede proceder de una definición incorrecta, una población equivocada o un supuesto de proporcionalidad que no se cumple. La aritmética organiza relaciones; no decide sola cuáles corresponden al fenómeno. El álgebra del capítulo 118 permitirá expresar esas relaciones de forma general, conservar sus condiciones y examinar qué significa resolverlas.

Preguntas de transferencia#

Ampliar una mezcla sin cambiar su composición#

Ejemplo construido. Una mezcla contiene 3 kilogramos de pigmento por cada 12 kilogramos de aglutinante. Se añaden 8 kilogramos de aglutinante. ¿Cuánto pigmento debe añadirse para conservar la razón original?

Mostrar respuesta razonada

La razón pigmento/aglutinante es 3/12=1/4. Tras la adición habrá 20 kilogramos de aglutinante, por lo que se necesitan 20/4=5 kilogramos de pigmento en total. Como ya había 3, deben añadirse 2. La respuesta conserva la razón entre componentes; no confunde esa razón con la fracción de pigmento en la masa total, que sería 1/5.

Calcular la entrada a partir del rendimiento#

Ejemplo construido. Un proceso conserva como producto útil el 88 % de la materia que recibe. ¿Cuánta materia de entrada necesita para entregar 440 kilogramos útiles, suponiendo constante esa proporción?

Mostrar respuesta razonada

Si E es la entrada, 0,88E=440, de modo que E=440/0,88=500 kilogramos. Añadir simplemente el 12 % de 440 daría 492,8 y no bastaría, porque la pérdida se define sobre la entrada, no sobre el producto final. El cálculo depende del supuesto declarado de rendimiento proporcional constante.

Una superficie que crece#

Ejemplo construido. Una parcela cuadrada pasa de 25 a 100 metros cuadrados. Un informe sostiene que su lado se multiplicó por cuatro. ¿Qué relación permite corregirlo?

Mostrar respuesta razonada

El área se cuadruplicó, pero los lados miden 25=5 y 100=10 metros. El factor lineal es dos. La corrección depende del supuesto de parcelas cuadradas; para formas distintas, un área no basta para deducir una dimensión concreta.

Una suma escrita con certeza excesiva#

Ejemplo construido. Dos mediciones de longitud están registradas como 3,2 y 4,7 metros. Un documento anuncia 7,900000 metros como total. ¿Qué parte de la afirmación respalda la aritmética?

Mostrar respuesta razonada

La suma de los valores escritos es 7,9 metros. Los ceros añadidos no aportan información sobre los objetos medidos y pueden sugerir una resolución injustificada. Para valorar la precisión del total hacen falta las incertidumbres y las condiciones de medición. Si fueran valores exactos definidos, los ceros no introducirían error matemático, pero seguirían siendo innecesarios para comunicar el resultado.

Fuentes y lecturas del capítulo#

OpenStax. College Algebra 2e, sección 1.1, «Real Numbers: Algebra Essentials». Utilizada para comprobar las propiedades de operaciones reales y sus condiciones; los ejemplos de lotes y cálculo mental de este capítulo son construidos. (Sección).

OpenStax. Prealgebra 2e, sección 5.6, «Ratios and Rate». Contrasta el significado de razón y tasa por unidad. Aquí se distingue además una tasa media del supuesto de constancia durante el intervalo. (Sección).

OpenStax. Prealgebra 2e, sección 6.1, «Understand Percent». Referencia para interpretar porcentaje como razón por cien; los cambios sucesivos se derivan en el texto identificando la cantidad de referencia de cada paso. (Sección).

OpenStax. College Algebra 2e, sección 1.2, «Exponents and Scientific Notation». Permite comprobar las reglas de exponentes y la notación científica. La explicación conserva explícitamente las restricciones para bases nulas y exponentes negativos. (Sección).

OpenStax. College Algebra 2e, sección 6.3, «Logarithmic Functions». Fuente utilizada para contrastar la definición del logaritmo real y sus dominios de base y argumento. El tratamiento de funciones completas se reserva al capítulo 119. (Sección).

Joint Committee for Guides in Metrology. Evaluation of measurement data — Guide to the expression of uncertainty in measurement, JCGM 100:2008. La sección 7.2.6 orienta la comunicación de cifras y redondeos sin confundir presentación con evaluación de incertidumbre. (Guía oficial, PDF).

Bibliografía de la parte XII · Bibliografía general

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