PARTE XIII · Métodos: medición, territorio, capacidad e implementación
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Difusión, adopción y ampliación de técnicas
Las condiciones que convierten una posibilidad técnica en una práctica sostenida
En este capítulo
Ejemplo construido. Una red de talleres introduce un nuevo sistema para recuperar agua de lavado. Durante la prueba, un equipo técnico acompaña a los operarios, resuelve incidencias y consigue repuestos. El ahorro parece suficiente para extenderlo. Se compran equipos para más talleres, pero algunos dejan de usarlos: la limpieza se suma al trabajo de cierre, el repuesto llega tarde y el responsable del ahorro no puede autorizar gastos de mantenimiento. El dispositivo continúa siendo capaz de funcionar. La práctica que lo hacía funcionar no llegó completa a todos los lugares.
Extender una técnica cambia el sistema en el que actúa. Aumentan participantes, distancias, diversidad de condiciones y necesidades de coordinación. La información sobre una ventaja puede circular sin que exista capacidad para obtenerla. También puede adoptarse una práctica por mandato o incentivos y abandonarse después. Comprender difusión y adopción exige seguir conocimiento, trabajo, recursos y decisiones, además de contar artefactos entregados.
142.1. La innovación como práctica social, no solo artefacto#
Una técnica combina recursos y acciones para conseguir un resultado. El dispositivo es sólo una parte: importa cómo se instala, quién lo usa, con qué insumos, bajo qué criterio y quién interviene cuando falla. La innovación puede consistir en un procedimiento, una organización del trabajo o un modo de prestar un servicio, incluso si utiliza herramientas conocidas. Lo nuevo depende del contexto de adopción, no sólo de una fecha de invención.
La difusión describe la propagación de conocimientos o prácticas a través del tiempo y entre participantes. La diseminación suele referirse a esfuerzos deliberados para comunicar y favorecer su uso. La implementación comprende las acciones que incorporan la práctica a un contexto concreto. La revisión de Greenhalgh y colaboradores sobre organizaciones de servicios distingue estos procesos. Su campo principal es sanitario; la distinción ayuda a formular preguntas en otros ámbitos sin garantizar que sus resultados se trasladen sin cambio.
La adopción puede definirse como decisión inicial, prueba o comienzo de uso. Hay que precisar cuál se mide. Comprar un equipo, asistir a una demostración o declarar intención de utilizarlo no equivale a sostener la práctica durante meses. La sostenibilidad de implementación se refiere a mantener capacidades y uso pertinente con el tiempo; no es idéntica a sostenibilidad ambiental, que requiere los balances del capítulo 141.
El resultado final también debe separarse del proceso. Un programa puede lograr adopción y no mejorar el problema buscado; una mejora puede ocurrir por otra intervención aunque la nueva técnica apenas se use. El trabajo de Proctor y colaboradores sobre resultados de implementación distingue esos resultados de los del servicio y de los efectos clínicos en su ámbito de origen. La evaluación necesita saber qué se incorporó, con qué alcance y qué consecuencias se observaron.
En el taller inicial, «equipo instalado», «uso durante el turno» y «reducción del consumo por tarea» son medidas distintas. Para interpretarlas deben indicarse denominadores, periodos y condiciones. Diez equipos utilizados entre veinte entregados no describen lo mismo que diez turnos realizados entre doce programados. Un resultado por tarea puede mejorar y el consumo total aumentar si crece el número de tareas.
La ventaja relativa es una comparación desde una perspectiva concreta. Un sistema puede ahorrar agua al propietario y añadir trabajo al operario; puede reducir un gasto anual y exigir liquidez inmediata; puede funcionar mejor bajo cargas regulares y peor con operaciones breves. La ventaja relevante para adoptar no coincide automáticamente con el beneficio agregado de un análisis técnico.
La percepción de una ventaja puede ser correcta, incompleta o equivocada. Hay que examinar información disponible, experiencia, incertidumbre y consecuencias de probar. Una persona que tarda en adoptar puede estar esperando evidencia pertinente o carecer de recursos. Una persona que adopta pronto puede disponer de apoyo excepcional. Clasificar individuos como innovadores o rezagados sin contexto transforma momentos de decisión en rasgos permanentes que no están demostrados.
La ampliación enfrenta niveles diferentes. Incorporar más lugares aumenta cobertura; asegurar financiación, responsabilidades y reglas de funcionamiento permite mantenerla. La guía de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y ExpandNet sobre estrategias de ampliación distingue expansión e institucionalización. Añadir talleres sin ampliar soporte puede aumentar el número de equipos y reducir la capacidad de prestar el servicio. La cifra de alcance necesita acompañarse de condiciones de funcionamiento.
142.2. Capacidades previas, formación y demostración#
La información puede explicar qué hacer sin proporcionar la capacidad de hacerlo. Una técnica requiere conocimientos previos, destrezas, herramientas y condiciones organizativas. Leer una instrucción no garantiza reconocer una situación en la que deja de aplicarse. El aprendizaje debe incluir criterios de decisión y la posibilidad de identificar y corregir errores, no sólo repetir una secuencia ideal.
Las capacidades previas son recursos de acción disponibles antes de introducir la práctica. Incluyen experiencia pertinente, alfabetización necesaria para los registros, organización de turnos, acceso a herramientas y comunicación entre responsables. No son una jerarquía general de inteligencia o valor personal. Una competencia desarrollada en un contexto puede no bastar en otro, mientras una práctica local aporta conocimientos que el diseño externo omitió.
La demostración hace visible una operación y permite observar consecuencias. Su fuerza depende de que se parezca a las condiciones de uso y muestre límites. Una exhibición con un técnico especializado, insumos seleccionados y tiempo ilimitado puede demostrar posibilidad, pero no viabilidad cotidiana. La comparación debe incluir preparación, limpieza, fallos y condiciones adversas relevantes, además del resultado final.
Una prueba piloto examina una intervención limitada antes de extenderla. Puede aclarar funcionamiento, aceptación o necesidades de soporte; no responde automáticamente a todas las preguntas de eficacia ni de ampliación. La elección de lugares y participantes determina qué variación se observa. Seleccionar talleres motivados y próximos al equipo técnico deja menos información sobre lugares remotos o con otras restricciones.
Ejemplo construido. Dos personas aprenden el sistema de recuperación de agua. Una puede reproducir la limpieza mientras sigue un vídeo; la otra reconoce cuándo una alteración del flujo exige detener el uso y pedir revisión. Son aprendizajes distintos. El programa debe definir las decisiones que espera que cada papel pueda tomar, y comprobarlas con situaciones pertinentes. No hace falta atribuir a todas las personas la competencia de un especialista para que el sistema funcione.
La formación puede combinar explicación, práctica acompañada y realimentación sobre resultados. Debe reservar tiempo y recursos, incluidos los necesarios para formar a quienes se incorporan después. Un curso inicial no resuelve rotación de personal ni cambios de procedimiento. La continuidad depende de que la capacidad para enseñar y supervisar quede instalada, sin sostenerse sólo en una persona excepcional.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) describe las escuelas de campo como aprendizaje regular durante un ciclo de producción, con experimentación y práctica orientadas al contexto. Es un ejemplo de formación que no se reduce a transmitir un folleto. Sin embargo, describir el modelo pedagógico no demuestra por sí mismo sus resultados en todos los programas o que el conocimiento se propague espontáneamente a quienes no participaron.
Una revisión sistemática de Waddington y colaboradores publicada en 2014 encontró evidencia favorable para ciertos resultados de participantes, principalmente en evaluaciones de corto plazo de programas piloto, con límites importantes de sesgo. También señaló dificultades de formación de facilitadores en programas ampliados y falta de evidencia general de beneficios por difusión hacia vecinos no participantes. Es un resultado sobre los programas y estudios revisados, no una prueba de que toda ampliación agrícola fracase.
El conocimiento tácito aparece en juicios difíciles de expresar por completo: reconocer una textura, ajustar una herramienta o interpretar una señal en condiciones variables. No es conocimiento misterioso ni necesariamente infalible. Puede hacerse más visible mediante observación, explicación de decisiones y práctica. Si un método depende de él, la estrategia de extensión debe reconocerlo en tiempos de formación y en criterios de competencia.
Las redes permiten conocer experiencias ajenas, pedir ayuda y contrastar información. Pero conocer a alguien que usa la técnica no asegura tener sus recursos ni repetir sus resultados. El resumen del modelo de Centola y Macy sobre contagios complejos distingue propagaciones que necesitan confirmación de varias fuentes de las que pueden desencadenarse con una sola exposición. Esta diferencia conceptual, ya relacionada con redes en el capítulo 126, impide equiparar circulación de un mensaje y adopción de una práctica costosa o incierta.
La influencia tampoco se deduce de una coincidencia entre vecinos. Personas semejantes pueden relacionarse y responder a la misma condición externa. Para atribuir cambios a una demostración o interacción hay que considerar esas explicaciones y aplicar diseños adecuados. La observación cualitativa puede revelar mecanismos y barreras; la comparación causal requiere además las condiciones de identificación de los capítulos 133 y 136.
142.3. Incentivos, poder, ganadores, pérdidas y resistencia#
Los incentivos relacionan conductas con consecuencias esperadas. Un precio, un premio, una obligación, un reconocimiento o una reducción de trabajo pueden influir en la adopción. Su efecto depende de quién decide y de quién recibe las consecuencias. Si quien autoriza la inversión no obtiene el ahorro, o quien obtiene el ahorro no realiza el mantenimiento, la ventaja técnica puede quedar desconectada de la acción necesaria.
Ejemplo construido. La red de talleres paga un incentivo por cada equipo instalado. El programa registra muchas instalaciones, pero la limpieza y los repuestos se pagan con el presupuesto local. El responsable mejora el indicador de compra sin que exista un incentivo equivalente para mantener uso y resultados. No se necesita suponer mala intención para explicar el desajuste: la medida premiada omite una parte indispensable del sistema.
Los indicadores pueden cambiar el comportamiento que describen. Medir sólo adopción inicial favorece acciones visibles al principio; medir consumo sin ajustar por servicio puede favorecer producir menos; medir ausencia de averías reportadas puede desalentar comunicar incidentes. La evaluación debe relacionar indicadores con la finalidad y comprobar consecuencias no deseadas. Añadir más cifras no corrige un criterio de éxito que no representa el resultado buscado.
El poder incluye capacidad para decidir, asignar recursos, imponer condiciones o hacer oír una experiencia. Las personas afectadas no tienen necesariamente igual influencia en la elección de una técnica. Un promotor puede controlar la financiación; un proveedor, los repuestos; un supervisor, el tiempo de formación. Describir estas relaciones permite situar una barrera en decisiones concretas, sin atribuir toda dificultad a actitudes individuales.
Una innovación puede redistribuir autonomía. Automatizar una decisión puede aliviar una tarea y trasladar control hacia quien configura el sistema. Estandarizar registros puede facilitar coordinación y permitir vigilancia adicional. Las consecuencias no se deducen únicamente de la intención del diseño. Deben estudiarse cómo se usa la información, quién puede corregirla y qué posibilidades tienen quienes deben operar el sistema.
La resistencia puede expresar costes, riesgos, incompatibilidades o desacuerdos legítimos. También puede defender intereses que limitan beneficios para otros. No basta nombrarla para explicarla ni para justificarla. Hay que distinguir falta de información, imposibilidad material, rechazo a una distribución de cargas y protección de una posición. Cada mecanismo requiere una respuesta diferente; una campaña informativa no suministra un repuesto ni resuelve un conflicto de responsabilidades.
Las preferencias pueden cambiar con la experiencia. Alguien puede aceptar el principio de una técnica y rechazar una modalidad de aplicación; puede probarla y abandonarla al descubrir una necesidad no prevista. La aceptabilidad debe referirse a algo definido y a un momento. Confundir satisfacción con un curso y disposición a operar un equipo convierte una opinión sobre una actividad en evidencia sobre otra.
El riesgo de adoptar puede ser asimétrico. Un taller con reservas financieras puede absorber una prueba fallida; otro depende de que cada jornada produzca ingresos. La misma ganancia media prevista puede tener consecuencias distintas si existen posibilidades de pérdida difíciles de soportar. Reconocer esa diferencia no exige afirmar que una persona sea más adversa al cambio por naturaleza.
La participación útil permite modificar decisiones, no sólo escuchar presentaciones. Incluir a quienes operan, mantienen, pagan y reciben el servicio ayuda a identificar condiciones omitidas. Sin embargo, una reunión no garantiza representación: horarios, idioma, jerarquías y formas de convocatoria pueden excluir perspectivas. El proceso debe registrar desacuerdos relevantes y quién tiene autoridad para resolverlos, junto con límites técnicos y derechos que no dependen de popularidad.
Los beneficios y las pérdidas deben describirse con horizontes comparables. Un ahorro futuro para un grupo puede requerir trabajo inmediato de otro; una nueva capacidad puede dejar obsoletas herramientas todavía útiles. Las condiciones de transición pueden incluir formación, reasignación de tareas y mantenimiento de alternativas. La evaluación distingue esas medidas de la afirmación de que todos ganan por el mero hecho de modernizarse.
142.4. Adaptación local, compatibilidad y mantenimiento#
Una técnica llega a condiciones de materiales, lenguaje, clima, infraestructura y organización diferentes. La compatibilidad expresa cómo encaja con recursos, prácticas y necesidades del contexto. No significa que toda práctica existente deba permanecer ni que una innovación compatible sea necesariamente buena. Ayuda a localizar qué cambios acompañantes hacen falta y qué costes introduce una incompatibilidad.
Adaptar exige saber qué produce el efecto buscado. Algunas formas pueden cambiar sin perder esa función; otras modificaciones eliminan condiciones esenciales. Traducir instrucciones puede mejorar acceso, pero omitir una comprobación crítica puede alterar el funcionamiento. La distinción entre forma y función requiere evidencia; no se decide por la facilidad de reproducción ni por la preferencia del promotor.
La fidelidad de implementación describe hasta qué punto se conserva lo requerido por una intervención definida. No obliga a copiar cada detalle material en todos los lugares. El marco de registro de adaptaciones y modificaciones, FRAME por sus siglas inglesas, de Stirman, Baumann y Miller propone registrar qué se modifica, cuándo, quién lo decide y por qué, además de la relación con componentes esenciales. También reconoce situaciones en las que no se conoce esa relación. La incertidumbre no debe ocultarse calificando cualquier cambio como equivalente.
Ejemplo construido. Un taller reemplaza la instrucción escrita de limpieza por una explicación visual y práctica verificada, conservando las comprobaciones necesarias. Otro elimina la limpieza para ahorrar tiempo. El primero cambia una forma de enseñanza; el segundo modifica una acción del proceso. Que ambos hayan «adaptado» el programa no demuestra que sus resultados sean comparables. La evaluación debe reconocer qué se mantuvo y qué hipótesis nueva requiere prueba.
Documentar versiones permite aprender de modificaciones. Conviene registrar las condiciones que motivaron el cambio y los resultados observados, incluidos incidentes y necesidades adicionales. Un efecto distinto puede reflejar variación del contexto, de la técnica o de su implementación. Si no se conserva cuál versión se usó, las diferencias se atribuyen con facilidad a categorías vagas como «cultura local» que no explican el mecanismo.
El mantenimiento une adaptación y continuidad. La disponibilidad de repuestos, herramientas y competencias decide qué configuraciones pueden sostenerse. Una sustitución local puede resolver una carencia y modificar compatibilidad o desempeño; necesita comprobación según su importancia. Las instrucciones deben definir qué ajustes puede realizar quien opera y qué cambios requieren revisión especializada, sin convertir una necesidad de soporte en improvisación permanente.
La interoperabilidad permite que partes o sistemas intercambien información o funcionen conjuntamente bajo convenciones definidas. No equivale a que cualquier componente pueda reemplazar otro. En registros, hacen falta significados y unidades compartidos; en dispositivos, características técnicas pertinentes. Un conector físicamente compatible no demuestra compatibilidad funcional. La evaluación debe reconocer dependencias antes de que una ampliación multiplique configuraciones difíciles de mantener.
La adaptación también puede modificar trabajo y responsabilidades. Un procedimiento que presupone dos personas no se vuelve equivalente al asignarlo a una sola sin revisar tiempos y condiciones. Una actividad que depende de conexión continua puede requerir otra forma de registro donde ésta es intermitente. Los cambios organizativos forman parte de la técnica implementada, aunque no aparezcan en el listado de componentes.
La institucionalización incorpora una práctica a responsabilidades, presupuestos y mecanismos de aprendizaje que permiten sostenerla. No exige una única estructura ni garantiza permanencia beneficiosa. Una práctica institucionalizada puede necesitar revisión o retirada si cambia la evidencia. La continuidad más útil conserva capacidad de corregirla, además de financiación para repetirla.
La memoria del capítulo 140 adquiere aquí una función operativa. Manuales, registros de incidencias, versiones, decisiones y contactos de soporte permiten continuar tras un cambio de personal. La documentación debe poder encontrarse y usarse durante el trabajo. Un documento perfecto guardado donde nadie lo consulta no sustituye una capacidad de acción, pero depender sólo de experiencia oral vuelve frágil el relevo.
142.5. Extender sin ocultar fallos ni destruir alternativas útiles#
Ampliar requiere decidir qué evidencia del piloto se mantiene pertinente y qué condiciones cambian. La mayor cobertura puede agotar capacidad de acompañamiento, alterar disponibilidad de insumos o incorporar lugares menos favorables. Los resultados por participante y los totales pueden evolucionar de manera distinta. Una ampliación puede beneficiar a más personas y, al mismo tiempo, reducir la proporción de servicios satisfactorios.
Ejemplo construido. En una prueba se instalan veinte equipos; dieciséis mantienen uso durante el periodo fijado y catorce alcanzan el resultado de consumo por tarea. En la ampliación se instalan cien; sesenta mantienen uso y cuarenta y cinco alcanzan ese resultado. Las cifras describen dos cohortes distintas bajo los mismos criterios de clasificación, y quienes alcanzan resultado están incluidos entre quienes mantienen uso. Se obtienen más resultados satisfactorios en número absoluto, pero su proporción entre instalaciones pasa de 70 % a 45 %. Ninguna de las dos cifras sustituye a la otra.

El número de instalaciones mide alcance; el uso sostenido y el resultado requieren observaciones adicionales. Las cohortes construidas muestran por qué la ampliación se evalúa con cantidades y proporciones, sin inferir la causa de las diferencias
La clasificación exige seguir también a quienes dejan de usar el sistema. Si se pregunta sólo a usuarios activos, quedan fuera experiencias que pueden explicar abandono. Si no se logra observar a ciertos participantes, la falta de datos se registra por separado: no se supone que todos tuvieron éxito ni que todos fracasaron. Los criterios de uso y resultado deben definirse antes de interpretar porcentajes.
El seguimiento incluye costes de soporte, fallos, efectos imprevistos y distribución del servicio. Un resultado medio puede ocultar lugares donde el sistema no funciona o grupos que no acceden. Describir diferencias requiere denominadores y calidad de observación. Las comparaciones entre versiones o lugares deben considerar selección, contexto y periodos; no atribuyen causalidad sólo porque la práctica lleva el mismo nombre.
La ampliación por etapas permite contrastar condiciones antes de aumentar compromisos. Los criterios para continuar, modificar o detener deben ser explícitos y relacionarse con el servicio y los riesgos. No toda diferencia exige detener el programa, pero ciertos fallos requieren investigación o medidas correctivas antes de reproducirse. Las decisiones necesitan un canal por el que la experiencia cotidiana llegue a quien puede cambiar recursos y diseño.
El éxito del promotor puede entrar en tensión con la información necesaria para aprender. Un programa evaluado sólo por crecimiento puede presentar abandonos como excepciones sin examinar su patrón. Registrar fallos y límites no elimina ventajas demostradas; permite saber bajo qué condiciones se obtienen. La confianza depende de que resultados negativos puedan comunicarse sin que el sistema los borre para proteger una meta.
Las alternativas útiles deben conservarse cuando cumplen funciones que la innovación todavía no cubre. Un método anterior puede servir en situaciones de interrupción de suministro o para necesidades particulares. Mantenerlo puede requerir costes y competencias; también puede aportar resiliencia, la capacidad de sostener o recuperar una función frente a perturbaciones. Esa comparación se evalúa, no se resuelve por la antigüedad de cada técnica.
Retirar prácticas inadecuadas es otra decisión de implementación. Requiere identificar qué se sustituye, con qué evidencia y cómo se asegura continuidad del servicio. La prudencia no consiste en conservar todo indefinidamente. Consiste en evitar que una meta de adopción suprima una capacidad necesaria antes de que exista una alternativa comprobada en las condiciones relevantes.
La red de talleres inicial necesita, por tanto, un sistema de soporte y aprendizaje junto con equipos. El resultado puede ser una extensión adaptada, un ritmo más lento, una combinación de métodos o una revisión del diseño. Una técnica se amplía de manera fundada cuando crece la capacidad de obtener y comprobar sus beneficios, y cuando siguen visibles sus costes, límites y condiciones de uso.
Preguntas de transferencia#
Se han entregado todos los equipos previstos. ¿Se ha demostrado el éxito de la técnica?#
Mostrar respuesta razonada
La entrega describe alcance logístico. Faltan instalación efectiva, capacidad de operación, uso sostenido y resultado pertinente. Incluso una adopción alta no demuestra el efecto final sin considerar medición y explicaciones alternativas. El éxito debe referirse a criterios y periodos definidos.
Una práctica funciona en talleres con apoyo intensivo. ¿Puede eliminarse ese apoyo al extenderla?#
Mostrar respuesta razonada
Primero debe saberse qué función cumplía: enseñar, resolver averías, conseguir insumos o coordinar decisiones. Si era una condición para el resultado, retirarlo cambia la intervención. La extensión necesita conservar esa función mediante capacidades locales o comprobar que otra modalidad puede sustituirla.
La ampliación logra más resultados satisfactorios y una proporción menor. ¿Son datos contradictorios?#
Mostrar respuesta razonada
No. En el ejemplo, catorce de veinte pasan a cuarenta y cinco de cien en otra cohorte. Aumenta el número absoluto y disminuye la proporción entre instalaciones. La evaluación necesita ambos para considerar cobertura, recursos y fiabilidad de implementación, sin inferir la causa de la diferencia sólo a partir de esas cifras.
Un grupo rechaza una técnica con buen rendimiento. ¿Demuestra falta de conocimiento?#
Mostrar respuesta razonada
Puede haber información insuficiente, pero también costes, riesgos, incompatibilidad o distribución desigual de trabajo y beneficios. Hay que estudiar quién decide, quién paga y qué condiciones se conocen. La respuesta pertinente puede ser formación, adaptación, cambios de soporte o una alternativa; no se deduce de la palabra «resistencia».
Fuentes y lecturas del capítulo#
- Trisha Greenhalgh, Glenn Robert, Fraser Macfarlane, Paul Bate y Olivia Kyriakidou. Diffusion of Innovations in Service Organizations: Systematic Review and Recommendations, The Milbank Quarterly 82(4), 581–629, 2004. Consultadas introducción y síntesis de atributos y contexto organizativo. DOI: 10.1111/j.0887-378X.2004.00325.x. Sus distinciones se usan con alcance sanitario explícito y sin presentar su modelo como fórmula universal.
- Enola Proctor, Hiie Silmere, Ramesh Raghavan, Peter Hovmand, Greg Aarons, Alicia Bunger, Richard Griffey y Melissa Hensley. Outcomes for Implementation Research: Conceptual Distinctions, Measurement Challenges, and Research Agenda, Administration and Policy in Mental Health and Mental Health Services Research 38, 65–76, 2011. Consultadas distinciones y definiciones de resultados de implementación. DOI: 10.1007/s10488-010-0319-7.
- Organización Mundial de la Salud y ExpandNet. Nine steps for developing a scaling-up strategy, 2010, ISBN 978-92-4-150031-9; copia institucional del documento. Consultados marco conceptual, expansión, institucionalización y capacidades de soporte. Es una guía de planificación, no una demostración experimental de eficacia general.
- Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura. Global Farmer Field School Platform, descripción del modelo de escuelas de campo. Utilizada para aprendizaje práctico durante un ciclo; no se reproducen cifras de alcance como evidencia de impacto.
- Hugh Waddington, Birte Snilstveit, Jorge Hombrados, Martina Vojtkova, Daniel Phillips, Philip Davies y Howard White. Farmer Field Schools for Improving Farming Practices and Farmer Outcomes: A Systematic Review, Campbell Systematic Reviews, 2014. Consultados resumen y síntesis ejecutiva sobre resultados, sesgo, difusión y ampliación; no se atribuye revisión de cada evaluación original. DOI: 10.4073/CSR.2014.6.
- Damon Centola y Michael Macy. Complex Contagions and the Weakness of Long Ties, American Journal of Sociology 113(3), 702–734, 2007. Se consultaron resumen y metadatos para la distinción entre exposición y refuerzo de múltiples fuentes; no se atribuye lectura del texto completo. DOI: 10.1086/521848.
- Shannon Wiltsey Stirman, Ana A. Baumann y Christopher J. Miller. The FRAME: an expanded framework for reporting adaptations and modifications to evidence-based interventions, Implementation Science 14, artículo 58, 2019. Consultadas explicación de modificaciones y relación con fidelidad, incluido su carácter desconocido cuando falta evidencia. DOI: 10.1186/s13012-019-0898-y.